jueves, 26 de agosto de 2021

El olvido de un triunfo



Artículo publicado originalmente el 25 de abril de 2021 en el diario La Verdad.


Hay una historia que me persiguió en mis noches y desvelos cuando era pequeño, un recuerdo sobre unos niños, dos hermanos de mi padre, que murieron de forma súbita e imprevista de una terrible enfermedad en la misma semana: sarampión. Sucedió a comienzos del siglo pasado, en una España donde la esperanza de vida al nacer estaba en poco más de 30 años, en buena parte, debido a la mortalidad causada por enfermedades infeccionas.

El sarampión fue descrito por primera vez por el médico y filósofo persa Al-Razi (865-925), que la distinguió de la viruela, y los últimos estudios indican que es una enfermedad donde el virus que la produce se estima que «saltó» hacia la especie humana, procedente de los mamíferos bovinos, hace unos 2.500 años. El médico escocés Francis Home (1719-1813) demostró en 1757 que el sarampión es causado por un agente infeccioso en la sangre de los pacientes, siendo la primera persona en intentar crear una vacuna contra esta enfermedad.

Durante las primeras décadas del siglo XX, el sarampión tuvo un efecto devastador en el mundo. Pero en particular, las cifras más inasumibles venían de África Occidental, donde las tasas de mortalidad infantil eran del cincuenta por ciento antes de los 5 años. Los países más desarrollados tampoco escapaban a esta realidad.

En 1954, el científico John F. Enders (1897-1985), que ese mismo año recibió el Premio Nobel de Medicina por sus trabajos sobre la vacuna de la polio, y el médico Thomas C. Peebles (1921-2010), recolectaron muestras de sangre de varios estudiantes que enfermaron durante un brote de sarampión en la ciudad de Boston. Su reto era el de aislar el virus del sarampión en la sangre de algún estudiante y crear una vacuna contra el sarampión. Y lo consiguieron. Lograron aislar el sarampión en la sangre de un chaval de 11 años, David Edmonston. La noticia corrió como la pólvora y fue objeto de titulares y portadas en diarios como el New York Times.

Casi una década después, en 1963, Enders con el esfuerzo colaborativo de otros científicos y médicos transformaron la cepa Edmonston-B del virus del sarampión en una vacuna segura y eficaz para ser autorizada. Paradójicamente, David Edmoston, que ha pasado a la historia de la medicina por dar nombre a esta cepa y que ahora vive como feliz jubilado en Virginia, no vacunó contra el sarampión a su propio hijo cuando le correspondió.

La vacuna llegó tarde para los hermanos de mi padre y para millones de niños y adultos, sin oportunidad para beneficiarse de su eficacia. Llegó tarde también para Olivia, la hija del aclamado escritor británico Roald Dahl (1916-1990), que murió con siete años de edad, en 1962, a causa de las complicaciones derivadas de padecer sarampión. En una carta fechada en 1986, Dahl se dirigió de forma desgarrada al creciente movimiento antivacunas británico en estos términos: «Cerca de 20 niños morirán de sarampión cada año en Gran Bretaña. ¿Y qué riesgos corren tus hijos al ser vacunados? Son casi inexistentes. En un distrito de aproximadamente 300.000 personas, ¡solo habrá un niño cada 250 años que desarrolle efectos secundarios graves por vacunarse! La probabilidad es de uno entre un millón. Se puede pensar que hay más probabilidad de que tu hijo se atragante hasta morir con una barra de chocolate que de resultar gravemente enfermo por ser vacunado contra el sarampión. ¿De qué narices te preocupas? Es casi un crimen permitir que tus hijos no estén vacunados».

La historia del sarampión, aunque sigue azotando mortalmente cada año a la población infantil de los países en vías de desarrollo, es un ejemplo más del triunfo de la ciencia y de las vacunas. Y ese triunfo del progreso científico, que ha sido silencioso para nuestra generación, lo ha sido precisamente porque no hemos vivido la muerte a nuestro alrededor en los mismos términos que otras generaciones, nos hemos olvidado porque no era nuestra espantosa realidad. Las vacunas, la cloración masiva del agua de consumo, los avances en la higiene y la medicina, han colocado la esperanza de vida actual en niveles de más del doble que hace cien años. Han funcionado de manera asombrosa y hemos perdido la perspectiva de épocas pretéritas, llegando al extremo de la desconfianza e incluso el negacionismo, absolutamente injustificado, por no decir demencial.

En solo un año, hemos sido testigos en tiempo real del esfuerzo titánico, sin precedentes en la historia de la humanidad, para lograr en tiempo récord un grupo de vacunas frente a la pandemia causada por el SARS-CoV-2. Un hito de la ciencia que se estudiará de manera destacada en los libros de texto. Y que seguramente olvidaremos, como parte de la consagración de ese éxito. Va en nuestra naturaleza.


https://www.laverdad.es/culturas/olvido-triunfo-20210425001606-ntvo.html

sábado, 24 de julio de 2021

'51st Gamow Lecture', por Kip Thorne

La universidad de Colorado en Boulder celebra, desde 1971, una serie de conferencias en memoria del gran George Gamow, del que tanto he hablado en el blog.

Cuando Barbara, la mujer de Gamow, murió en diciembre de 1975, dejó en su testamento una donación a los regentes de la Universidad de Colorado con el propósito de mantener estas conferencias de ciencia gratuitas dirigidas al público general. La conferencia de 1978 y todas las conferencias posteriores han sido financiadas con este legado. 

Acabo de ver la que impartió en 2017 el Premio Nobel Kip Thorne y he quedado absolutamente maravillado. Resulta emocionante ver la influencia que tuvo Gamow en Kip cuando tenía 13 años y descubrió el libro Uno, dos, tres... infinito. O la anécdota con la versión en húngaro de este libro. :D

No os cuento más, espero que la disfrutéis. :-)

Buen finde.

lunes, 12 de abril de 2021

60 años [Vídeo]

Hace diez años publiqué este post, en recuerdo del 50 aniversario del primer vuelo espacial de Yuri Gagarin. 


Y ahora os dejo un pequeño vídeo de Roscosmos para celebrar estos 60 años...

¡Poyejali!



Descripción del vídeo:

«El 12 de abril de 1961, un hombre voló al espacio. El primer terrícola que se puso en órbita fue Yuri Gagarin, de 27 años. Hace 60 años, Yuri Alekseyevich inauguró triunfalmente una nueva era, la de los vuelos espaciales tripulados. 

Hoy, la humanidad está firmemente en órbita, ha construido la mayor estación espacial y se prepara para conquistar los planetas. La cosmonáutica nacional ha crecido con la nave Vostok, se ha fortalecido con la nave Soyuz y la nave Oryol ayudará a dominar el camino hacia el espacio profundo».

El vídeo recoge diez momentos históricos de la carrera espacial rusa:

1. YURI GAGARIN. El primer humano en el espacio.

2. VALENTINA TERESHKOVA. La primera mujer cosmonauta 

3. ALEKSÉY LEÓNOV. El primer astronauta en el espacio exterior (E.V.A.)

4. LUNOJOD. El primer vehículo lunar

5. La primera estación espacial

6. SVETLANA SAVITSKAYA. La primera mujer en el espacio exterior

7. MIR La primera Estación Espacial Modular

8. MKS (Estación Cósmica Internacional). La primera Gran Estación Espacial Internacional

9. ANGARÁ (Nombre de un río ruso, el quinto más largo del mundo). El primer cohete pesado de la actual Rusia

10. VOSTOCHNYI (Oriental). El primer cosmódromo civil en Rusia


lunes, 5 de abril de 2021

'Ese punto azul pálido' cumple once años

 

Recreación artística del dron Ingenuity sobre la superficie de Marte | Fuente: NASA

«Nada es tan fatal para el progreso de la mente humana como suponer que nuestros puntos de vista sobre la ciencia son lo último, que no hay misterios en la naturaleza, que nuestros triunfos son completos, y que no hay nuevos mundos que conquistar» - Humphrey Davy -


Once años... Ni en mis previsiones más optimistas podía pensar que este blog iba a seguir activo durante tanto tiempo. Ya, ya sé que no hay ni una décima parte de actividad de la que había cuando lo abrí, pero lo importante es que seguimos. ;-)

En un año marcado por la pandemia mundial provocada por el SARS-CoV-2, hemos asistido a la movilización de la ciencia mundial para la creación de vacunas eficaces en un tiempo récord, que haría que a Jenner y Pasteur les estallara la cabeza, pero también hemos visto la oscuridad de la desinformación, las conspiraciones y los movimientos anticientíficos. Así somos los humanos, no es nada nuevo, basta leer la historia de otras pandemias. 

Pero hemos venido a celebrar el aniversario del blog y qué mejor forma de hacerlo que con la noticia de la quinta edición de Del mito al laboratorio, mi primer libro de divulgación. Estoy más que contento con la acogida de esta obra, sobre todo en el público menos fiel al género de la divulgación científica, que es el que últimamente suele transmitirme buenas críticas e incluso su uso con fines educativos en la enseñanza reglada. Mil gracias, de todo corazón. :-)

 


¡Salud!

viernes, 12 de marzo de 2021

'Ciencia y periodismo. Una es de Marte y la otra es de Venus' [Libro]

En octubre de 2019, tuve el inmenso honor de participar en la XV Jornada Internacional de Innovación en Periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche, titulada Ciencia y Periodismo. Una es de Marte y otra es de Venus. Fue un encuentro maravilloso, un día inolvidable, que ha tenido su esperada continuación en la obra que os presento a continuación. 

El libro, editado por Alicia de Lara González, profesora titular de Periodismo en la UMH, y Ángeles Gómez Martínez, ha sido publicado por la editorial de la UMH y está disponible de forma gratuita a través del siguiente enlace: 





¿Y qué nos vamos a encontrar en este libro? Pues un contenido diverso, riguroso e interesante. Un material que creo puede ser de utilidad para periodistas, estudiantes de periodismo, comunicadores científicos, divulgadores y para cualquier persona interesada. Hay una cantidad enorme de talento en sus casi doscientas páginas. Y por lo que me toca, aparte de la transcripción de las ponencias y mesa de debate en las que participé, hay un artículo sobre la historia de la divulgación científica en España, escrito junto a mi querido Santi García Cremades.

Espero que disfrutéis del libro. :)
Y mil gracias, Ángeles y Alicia, por hacerme partícipe de vuestra criatura.

¡Buen finde!