jueves, 19 de mayo de 2011

La influencia de la mitología en la ciencia (7ª Parte): Tántalo


Cuando la Cocina de autor tiene un límite

Tántalo, hijo de Zeus y la oceánide Pluto, fue el padre de Pélope, de Níobe (a la que ya le dedicamos un capítulo de esta serie) y de Broteas.
 
En correspondencia con su estatus social de rey de Frigia, Tántalo era un invitado habitual de las interminables fiestas y afterhours que el resplandeciente Zeus organizaba en el Monte Olimpo. En estos festines sociales se tenía la peculiar costumbre, extendida hasta nuestros días, de preguntarle al anfitrión sobre la necesidad de llevar alguna cosilla de casa para compartir entre todos. Sí, esa pregunta al estilo -¿Qué llevo?-, a la que nuestro amable anfitrión suele responder -Nada, no te molestes- cuando en realidad está deseando que compres un buen vino o traigas un exquisito postre por lo menos.

Pues bien, Tántalo era de ese tipo de invitados, de los que además de no llevar nunca nada a los banquetes, al terminar la fiesta enganchaba el tupper y se llevaba a casa lo que había sobrado. No sabemos si con la excusa de darle las sobras al perro o para él mismo, pero Tántalo incluso se atrevía a robar néctar y ambrosía, esas delicias gastronómicas carísimas reservadas para los dioses más pudientes, y que compartía posteriormente -algo que estaba prohibido- con sus amigotes mortales en festivales orgiásticos, por así decirlo, más mundanos. 

Un buen día, Zeus se hartó de tanto gorroneo por parte de su hijo y le pidió que le echara menos morro al asunto y se retratara. El rey de Frigia, ofendido por la acusación de gorrón invitó a  los dioses del Olimpo a una party lunch en su palacio del monte Sípilo.


Tántalo, en un delirio de innovación culinaria, con la ilusión de marcar una tendencia y empapado del espíritu artístico del "Todo vale si está desestructurado", descuartizó y cocinó a su hijo Pélope, depositándolo en un caldero mezclado con otros ingredientes.

-"Efebo caramelizado con milhojas de dermis y espuma de colágeno, acompañado de virutas de Fagus sylvatica"- exclamó nuestro gourmet.

A los invitados, al escuchar la presentación del plato, les ocurrió como a nosotros cuando acudimos a algún restaurante 'modelno' de esos de platos muy grandes y contenido minimalista. No entendemos lo que nos están contando, y peor aún, no sabemos qué vamos a comer después. Te arriesgas a la sorpresa. Al menos, con los huevos Kinder sabes que pillas algo de chocolate. En fin, no nos desviemos.

Tras la presentación de la presunta delicatessen de tan sugerente nombre, Tántalo ofreció su obra culinaria a los dioses pero éstos rápidamente se percataron de que había gato -en este caso, humano- encerrado. Todos menos la diosa Deméter (Ceres), que ese día andaba muy despistada y apenada tras sufrir la reciente pérdida de su hija Perséfone, y sin querer probó un trozo de la carne de Pélópe. Concretamente una parte de su hombro izquierdo. 
El suplicio de Tántalo, de Bernard Picart


Zeus enfureció. Tenía hambre y fue implacable. Abatió a Tántalo con un rayo, y tras su muerte ideó un castigo acorde a su delito. Lo condenó a padecer hambre y sed eternas. Tántalo fue enviado al Tártaro, el infierno más allá del inframundo. Allí debería permanecer eternamente sumergido hasta el cuello junto a un lago de agua dulce y muy cerca de un árbol con deliciosos frutos. Cuando Tántalo intentaba comer los frutos, se apartaban de él; y cuando intentaba beber, el agua se retiraba. 


Zeus ordenó a Hermes (Mercurio) que recogiera los fragmentos del pobre Pélope y se lo trajera para recomponerlo -estructurarlo- con sus poderes divinos. Faltaba el hombro izquierdo, que se había comido Deméter por lo que Zeus encargó al mañoso Hefesto que le fabricara una prótesis de márfil.



El vaso y el metal que nunca 'beben'


El mito de Tántalo ha dado origen a un fenómeno que los físicos llaman Vaso de Tántalo.
El vaso de Tántalo es un artilugio que emplea los principios físicos de un sifón

 
Se dispone el sifón en un vaso, de forma que la rama más corta se abre cerca del fondo del vaso (Ver dibujo) mientras que la rama mayor lo atraviesa y se abre en la parte exterior. 
Si añadimos agua al vaso, va subiendo el nivel, y ocurre lo que podemos observar perfectamente en este vídeo.





Cuando la columna de agua que hay en el tubo exterior soporta más peso que la del tubo interior, la primera comienza a caer y arrastra el líquido que hay en el interior del recipiente (la columna de líquido no se rompe debido a la enorme fuerza de cohesión entre las moléculas de agua).
 

También en el ámbito de la química el mito de Tántalo ha sido una influencia, en este caso, dando nombre a un elemento metálico. 

En 1802 el químico sueco Anders Gustaf Eckeberg descubrió un nuevo metal. A este metal los ácidos más fuertes no lo atacaban. Podía soportar los efectos de un ácido fuerte sin 'beberlo', es decir, sin reaccionar con él y sin absorberlo. En 1814, Jacob Berzelius, insigne científico considerado como el padre de la química en Suecia, sugirió el nombre de nuestro personaje mitológico para el nuevo elemento: Tántalo o Tantalio, esta segunda acepción es la forma correcta de denominación según la RAE
El tantalio es un elemento químico de número atómico 73. Su símbolo es Ta. Se trata de un metal de transición raro, de color azul grisáceo, duro, presenta un brillo metálico y resiste bastante bien la corrosión y el ataque de ácidos. Lo podemos encontrar en la tantalita

Tiene múltiples aplicaciones, pero si estás leyendo esta entrada desde un teléfono móvil, te puede interesar este vídeo.






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Referencias:

Mitología. Todos los mitos y leyendas del mundo. Ed. Círculo de lectores. ISBN:84-672-1262-4.  
30 usos científicos para una (...bueno, varias) botella(s) de gaseosa
fq-experimentos  
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NOTA: Esta entrada participa en la XIX edición del Carnaval de Física, que se celebra este mes en el blog Scientia. Y en la IV edición del Carnaval de Química, que se celebra en el blog Los productos naturales ¡vaya timo!

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12 comentarios:

  1. Buenisimo post! Como los echaba de menos...

    Da gusto encontrar entradas tan amenas e instructivas.

    Un saludo

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  2. Gracias Emilio, ya te dije que la serie continuaría. ;-)

    Un saludo

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  3. Gran entrada Dani!, debo decir que me siento identificado con Tántalo!.

    Felicitaciones.

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  4. Realmente espectacular. Enhorabuena por la entrada. Me ha enganchado desde el principio hasta el final. Mucho tendrán que mejorar los que se presenten al Carnaval de la Física porque mi voto creo que lo tengo ya decidido!!
    Un saludo
    Jose

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  5. Nuevamente, una entrada fabulosa. Tan sorprendente como los pelos del tipo que explíca qué coño es el tántalo.
    Me ha gustado muchísimo, ya sabes que la mitología me fascina y que todavía no he visto Thor...

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  6. Yunni, Gabriel, Jose, Jaleante: Muchas gracias. Palabras como las vuetras son las que me animan a seguir con esta serie.

    Que Tántalo nunca os aparte de la buena bebida :-P

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  7. Una entrada genial Dani. Qué interesante la historia y lo del vaso de tántalo!!

    Felicidades!

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  8. Actualización: 9 de junio de 2011.

    Esta entrada ha conseguido por votación popular, el galardón de mejor entrada de la XIX edición del Carnaval de la Física, organizado por el blog Scientia.

    Gracias

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  9. ¿Zeus le pidió que se retratara o que se retraCtara?

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  10. Genial, me sirvió con mi tarea, esto no lo encontré en ninguna pagina. Sigue así!!!

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