sábado, 18 de mayo de 2024

'Hard-luck' Scheele



Carl Wilhelm Scheele nació el 9 de diciembre de 1742 en Stralsund, Suecia (actual Alemania) y se le considera como uno de los químicos más influyentes del siglo XVIII. A pesar de que su nombre no es tan conocido como otros gigantes de la química, sus descubrimientos tuvieron un impacto significativo en la ciencia y la industria. Su vida y obra ofrecen una fascinante visión de la química en su estado naciente, y sus logros fueron cruciales para el desarrollo de la química moderna.

Primeros años y formación

Scheele nació en el seno de una familia de comerciantes. Desde joven mostró un interés notable por la química, influenciado en gran parte por su hermano, quien también se dedicaba a esta disciplina. A los 14 años, Karl Wilhelm fue enviado a Gotemburgo como aprendiz del farmacéutico Martin Anders Bauch. Durante este periodo, Scheele aprovechó cada oportunidad para aprender y experimentar con sustancias químicas.

La formación que recibió de Bauch fue fundamental, proporcionándole acceso a un laboratorio y la libertad para realizar sus propios experimentos. Scheele se convirtió en un autodidacta excepcional, estudiando obras de renombrados químicos como Johann Rudolf Glauber y Andreas Marggraf. La curiosidad insaciable y la dedicación de Scheele lo llevaron a realizar experimentos con sustancias que otros químicos de la época apenas se atrevían a tocar.

Descubrimientos notables

Oxígeno

Uno de los logros más importantes de Scheele fue el descubrimiento del oxígeno. Aunque comúnmente se acredita a Joseph Priestley y Antoine Lavoisier con este descubrimiento, Scheele lo aisló de manera independiente alrededor de 1772, antes que Priestley y Lavoisier. Scheele denominó al oxígeno «aire de fuego» debido a su capacidad para sostener la combustión. Sin embargo, debido a retrasos en la publicación de sus hallazgos, no obtuvo el reconocimiento inmediato por este descubrimiento.

Cloro

Scheele también fue el primero en identificar y describir el cloro en 1774. Lo descubrió a través de la reacción del ácido clorhídrico con el mineral pirolusita (dióxido de manganeso). Llamó al gas resultante "aire de ácido marino desflogisticado". Más tarde, Sir Humphry Davy confirmaría que se trataba de un elemento nuevo, dándole el nombre de cloro.

Ácido Cítrico

En 1784, Scheele aisló el ácido cítrico de los limones (no sabemos si los de Murcia), lo que tuvo importantes implicaciones para la química y la industria alimentaria. Este descubrimiento permitió una mejor comprensión de los ácidos orgánicos y sus propiedades, y facilitó su uso en diversas aplicaciones industriales.

Glicerina

Scheele descubrió la glicerina en 1779 al calentar una mezcla de aceite de oliva y óxido de plomo. Este compuesto, que él llamó "aceite dulce de Scheele", se convirtió en un componente vital en la industria farmacéutica y cosmética.

Otros descubrimientos

Scheele tuvo una carrera prolífica con numerosos otros descubrimientos, incluyendo el ácido láctico, el ácido tartárico, el ácido oxálico y el ácido arsénico. Además, fue el primero en identificar varios compuestos de mercurio y bario. Su habilidad para aislar y caracterizar nuevas sustancias fue incomparable en su época, y su trabajo sentó las bases para la química analítica moderna.

Contribuciones a la química moderna

Los métodos experimentales de Scheele y su enfoque sistemático para la investigación química influyeron profundamente en la química moderna. Fue uno de los primeros en adoptar y perfeccionar técnicas como la destilación y la cristalización para purificar compuestos. Su trabajo ayudó a establecer la importancia de la experimentación precisa y repetible en la investigación científica.

Oliver Sacks y Scheele

El gran neurólogo y escritor Oliver Sacks escribió sobre Scheele en su libro El tío Tungsteno: Recuerdos de un niño químico. Sacks admiraba profundamente a Scheele, considerándolo uno de los grandes héroes de la química. Destacaba la increíble capacidad de Scheele para realizar descubrimientos significativos con recursos limitados y en un ambiente relativamente aislado.

Sacks mencionó cómo Scheele, trabajando en su modesto laboratorio de farmacia, realizó experimentos que desentrañaron los misterios de la química. Admiraba la creatividad y la intuición de Scheele, así como su incansable dedicación a la ciencia. Para Sacks, Scheele representaba la esencia misma de la curiosidad científica y el deseo de entender el mundo natural.

Desafíos y peligros de su trabajo

La vida de Scheele no estuvo exenta de desafíos. A lo largo de su carrera, enfrentó numerosos peligros debido a la toxicidad de los materiales con los que trabajaba. Sin las precauciones de seguridad modernas, Scheele manipulaba compuestos peligrosos como el mercurio y el cianuro, lo que eventualmente afectó su salud.

En 1786, Scheele falleció a los 43 años, probablemente debido a su constante exposición a sustancias tóxicas. A pesar de su temprana muerte, su legado perdura en la vasta cantidad de descubrimientos que realizó y en la inspiración que brindó a futuras generaciones de químicos.
El Legado de Carl Wilhelm Scheele

El impacto de Scheele en la química es incuestionable. Sus descubrimientos de elementos y compuestos químicos fundamentales proporcionaron la base para numerosos avances científicos y tecnológicos. Su enfoque meticuloso y su habilidad para identificar nuevas sustancias cambiaron la manera en que se entendía y practicaba la química.

Scheele fue un pionero cuya obra influyó en figuras clave de la química como Antoine Lavoisier, quien revolucionó la química con la teoría del oxígeno y la combustión. Aunque Scheele no recibió el mismo nivel de reconocimiento que Lavoisier durante su vida, sus contribuciones fueron cruciales para el desarrollo de la química como ciencia moderna.

Podéis verme hablando del bueno de Hard-luck Scheele, como lo llamaba Asimov, en esta charla de 2015: https://www.eitb.eus/es/divulgacion/naukas-bilbao/videos/detalle/3467928/video-naukas-bilbao-2015--daniel-torregrosa/

viernes, 5 de abril de 2024

'Ese punto azul pálido' cumple catorce años

Catorce años que han pasado volando. Y la sensación de que aunque el blog no se actualice con la frecuencia que os merecéis, seguís ahí. ;)

Si el año pasado os contaba una novedad en el post de aniversario, este año no va a ser menos... Y pensaréis: ¿Otro libro? Pues va a ser que sí. 

En apenas dos semanas estará en vuestra librería de barrio favorita El olor de las almendras amargas. Un paseo por la ciencia de los venenos y su presencia en el arte y la ficción, publicado por Menoscuarto. Os dejo la cubierta en primicia. :)



Y poco más que decir, que espero os guste. Iré informando sobre el lanzamiento por aquí y por las redes sociales. 

Mil gracias por todo, queridos supervivientes de la blogosfera. 

Besos y abrazos


domingo, 31 de diciembre de 2023

Algunos libros de divulgación que he leído en 2023

Como cada 31 de diciembre os dejo por aquí algunos de los libros de divulgación que han pasado por mis manos a lo largo del año que acaba. Son ya trece vueltas alrededor del Sol de esta tradición a modo de recopilación. Han sido treinta y un libros en papel y cuatro en formato electrónico. No sé si son muchos o pocos; son los que son y los que he leído. Aquí va la esperada metafoto con los libros comentados. Y si os veis con ganas de más, al final encontraréis el resto de lecturas: ensayo no científico, novela y cómics. 



Una pequeña historia de la ciencia (William F. Bynum. Traducido por Begoña Prat Rojo)
Tenía este libro aparcado en mi biblioteca desde hace una década y me pareció una buena idea comenzar el año leyéndolo. Pero no lo fue. Es un libro decepcionante, por no decir otra cosa, repleto de errores y sinsentidos, infantil y aburrido. Lo terminé porque es corto, me va la marcha y quería ver si la cosa mejoraba, pero... Spoiler: No.


La vida secreta de las plantas (Eduardo Bazo Coronilla)
Un libro esencial para cualquier
persona interesada en la naturaleza y el reino vegetal que quiera dar un paso más allá. Escrito con un tono divulgativo, cómplice y muy cercano, desmiente y explica los bulos y mitos más comunes relacionados con el mundo de las plantas. Y lo hace desde la erudición del autor, Eduardo Bazo, que ya nos enamoró con su anterior libro Con mucho gusto, y que comenté en su día.

El libro está organizado en capítulos que nos trasladan desde la magia y los filtros de amor hasta Hollywood, pasando por la mitología o mitos históricos como el de la ardilla que podía cruzar España saltando de árbol en árbol. Cada capítulo está lleno de información fascinante y basada en la ciencia botánica mezclada con referencias de la cultura y la historia.

Y como broche final, el capítulo titulado La biotecnología vegetal y el mito de no comer como antes, es para enmarcarlo. Con cita de Carl Sagan incluida.


Historia del infinito (José A. Prado-Bassas, aka Tito Eliatron)
Esta obra transporta al lector a través de un viaje en el tiempo, hacia los orígenes del concepto del infinito en las matemáticas. Desde la antigua Grecia hasta las teorías modernas, el bueno de Tito Eliatron narra de forma cautivadora el desarrollo histórico de esta idea tan fascinante y abstracta. 
Tito utiliza un lenguaje accesible y ameno, se esfuerza por hacer comprensible las abstracciones matemáticas, lo que hace que su lectura sea un verdadero placer. La obra está dividida en capítulos temáticos que permiten una visión detallada de los diferentes enfoques que se han dado al infinito a lo largo de los siglos. Desde Anaximandro, Pitágoras, Zenón y su famosa paradoja de Aquiles y la tortuga..., hasta la obra de Cantor y su teoría de conjuntos infinitos, el lector descubre cómo el infinito ha sido una constante fuente de fascinación y debate.

Disfrutaremos también de numerosas anécdotas y curiosidades que dan vida a los personajes históricos y nos permiten entender mejor su pensamiento y su contexto. Atención especial al culebrón entre Newton y Leibniz, uno de los capítulos que te dejan atrapado como si fuera una novela de intriga.

Y sí, es un libro de matemáticas. No os asustéis con los gráficos y fórmulas, basta un pequeño esfuerzo para entender todo a la perfección y el subidón de dopamina tras comprender cada paso merece la pena. El destino de este ensayo será el de ser un clásico de la divulgación. Muy recomendable.


Tiene la sonrisa de su madre (Carl Zimmer. Traducido por Patricia Teixidor)
Un libro de Zimmer suele ser una apuesta segura. En esta ocasión nos regala una perspectiva profundamente original sobre la herencia, abarcando desde la genética hasta la cultura y la tecnología. El libro se presenta en cinco bloques interconectados que exploran los aspectos históricos, tecnológicos, y conceptuales de la herencia. 

Zimmer aborda temas éticos y sociales relacionados con la genética, haciendo hincapié en la diversidad genética y la ética en la investigación genética. Me ha gustado mucho y no se me han hecho nada pesadas sus más de setecientas páginas, que se dice pronto.


El último horizonte (Amedeo Balbi. Traducido por Mariá Pitarque)
Muy interesante. El repaso por la cosmología y su historia está bien contado. Lo recomendaría para iniciados, pero no demasiado, en todo aquel que esté interesado en la astrofísica. Le falta un poco de lírica cósmica, pero no podemos tenerlo todo.


De mujeres, hombres y moléculas (Santiago Álvarez)
Este ensayo de Santiago Álvarez, que recopila artículos publicados en revistas o textos de sus conferencias, es una buena propuesta que enlaza el mundo de la química con otras experiencias culturales. Una tarea que no es fácil y a la que hay que reconocerle el mérito.

La pasión por la química del autor es contagiosa, y nos impulsa a apreciar la belleza y la complejidad de esta ciencia en contextos que pocas veces habíamos considerado. Muy bueno.


Puro veneno (Roberto Pelta)
Podría parecer que estamos ante otro libro que cuenta la historia de los venenos, que lo es, pero quizá sea este uno de los mejores que he leído sobre esta temática. Roberto escribe muy bien y el libro se lee como la mejor de las novelas. Lo recomiendo.


El nanomundo al descubierto (Anna Morales)
Es un buen libro pero la parte de nanociencia y nanotecnología se desarrolla poco. En todo caso, las explicaciones de la parte química son muy didácticas.


The Nasa Archives (Piers Bizony)
Material del bueno para los afectados por ese cuadro clínico que no aparece en los manuales de medicina llamado espaciotrastorno.


Breve historia de la ciencia (Tom Jackson. Traducido por Alfonso Rodríguez Arias)
Una breve guía de la historia de la ciencia, con sus evidentes carencias debido a la simplificación que exige el formato, pero que me dejó buen sabor de boca. Lo recomendaría para neófitos pero si alguien se atreve a degustar este entremés, no lo pasará mal.


Ayanz. La increíble vida del Leonardo español (Rafael Romero)
Si el polímata Jerónimo de Ayanz hubiera nacido en Reino Unido, Francia, Italia o Alemania, tendría películas y series sobre su vida y obra. Y este libro sería el guion perfecto. Excelente biografía de Rafael Romero, que ojalá sirva para conocer con más profundidad a este pionero que tenemos enterrado en la catedral de Murcia.


Que nada te quite el sueño (Mª Ángeles Bonmatí)
No deberíamos quitarnos horas de sueño para leer este libro, pero les resultará difícil no hacerlo. Aunque tras su lectura todo puede cambiar.

La ciencia tras el mundo del sueño, al que dedicamos una tercera parte del tiempo de nuestras vidas, es todo un universo de misterios por resolver. Con un estilo cómplice y muy cercano, Mª Ángeles Bonmatí, nos lleva de la mano por un fascinante viaje hacia el mundo del descanso, los sueños y lo que la ciencia sabe de este reino de aparente oscuridad. Como si fuera el Sandman de Neil Gaiman, Mª Ángeles nos acompañará por su particular mundo, cargado de referencias a la literatura, el arte, la historia y la mitología.

Desde la biología hasta la psicología, el libro aborda de forma exhaustiva los diversos aspectos del sueño, desgranando sus múltiples capas para revelarnos sus secretos más íntimos. Desde los patrones del sueño hasta las causas de los trastornos del sueño, pasando por la influencia del sueño en nuestro bienestar físico y mental y la evolución, la autora explora cada tema con una habilidad envidiable y siempre dejándonos pendientes de satisfacer nuestra curiosidad conforme avanzamos en su lectura. Este libro, cuya edición es impecable, termina con un capítulo práctico para mejorar la calidad de nuestro sueño, que no es otra cosa que la calidad de nuestra vida.

Rigor científico, amenidad y utilidad. ¡Qué más se puede pedir! Muy recomendable.

Citas con Cajal (José Ramón Alonso Peña)
Este libro recoge décadas y décadas de minuciosa documentación por parte de José Ramón Alonso, una de las voces más interesantes no ya de la divulgación, sino de la cultura de nuestro país. Y quizá, uno de los autores que conocen en mayor profundidad el pensamiento de Santiago Ramón y Cajal. La edición es impecable y es un libro ideal para leer de una tacada o para ir saltando por sus páginas. De lo mejor que ha caído en mis manos este año.


La vida imaginada (James Trefil y Michael Summers)
Fascinante. Hay que reconocerle a este libro que la profundidad especulativa sobre la existencia de vida extraterrestre está magistralmente unida a la parte científica. Es algo exigente, no lo recomendaría si no se tienen otras lecturas parecidas en la mochila, pero el pequeño esfuerzo merece la pena. Buenísimo.


La vida y su búsqueda más allá de la Tierra (Ester Lázaro)
Complemento perfecto del libro anterior. Breve, como lo exigen los libro de la colección Catarata del CSIC, pero muy riguroso, ameno y con momentos memorables. Magnífico trabajo. 


¡Abre los ojos! (Conchi Lillo)
Me ha encantado esta ópera prima de la brillante científica y divulgadora Conchi Lillo. Un libro de alta divulgación de las ciencias de la visión, de neurociencia, de evolución, desmontador de mitos, útil, ameno y cargado de referencias a la cultura popular.

El estilo tan cercano y simpático de la autora hace más fácil que el contenido se asimile con naturalidad. Y eso no es nada fácil de conseguir en la literatura de transferencia de conocimiento. Todos los capítulos son excelentes, pero quiero destacar especialmente los que relaciona los problemas de visión con el estilo de famosos pintores y artistas. Pero este libro nos reserva una experiencia algo sinestésica, si se me permite la expresión. Porque entre sus páginas nos encontramos con multitud de citas de letras de canciones (con buen gusto, según mi criterio) que aderezan la lectura y marcan el ritmo. Una genialidad, a la que además se puede acudir vía Spotify, ya que Conchi nos deja las pistas musicales a golpe de clic.


El arte de la estadística (David Spiegelhalter. Traducido por Francisco Herreros)
Muy bueno. Riguroso y con una explicación notable de conceptos estadísticos. Es un tipo de libro que nos puede echar para atrás pensando que sea aburrido. Para nada. 


La costumbre ensordece (Miguel Ángel Delgado)
Este libro es un auténtico tesoro destinado a convertirse en un éxito. Pasear por sus páginas es pasear por la vida cotidiana de un día cualquiera, desde que suena el despertador hasta que nos acostamos. Y esto, que puede parecernos intrascendente comparado con historias de civilizaciones extintas, agujeros negros o singularidades cuánticas, lo convierte precisamente en una fascinante aventura que nos descubre lo más cercano.

Una de las grandes fortalezas de esta obra radica en la originalidad y profundidad con la que el autor explora la conexión humana con la ciencia, la tecnología y la cultura. Delgado nos invita a reflexionar sobre la importancia de cada pequeño acto que conforma nuestra vida diaria, desde el sonido del despertador hasta el momento de descanso en la noche. 

Es más que destacable la habilidad de Delgado para seleccionar referencias culturales bien traídas y entrelazarlas de manera magistral en su narrativa. La prosa es fluida y evocadora, marca de la casa Delgado, capturando con acierto la esencia de cada momento de nuestro día a día. Sus descripciones, su cercanía... nos transportan a los escenarios que nos propone, permitiéndonos experimentar los sonidos, los olores y las emociones con una intensidad sorprendente.

Termina el libro con un brillante epílogo, del que me resisto a comentar nada, para no estropear el 'Grand Finale'.


Murmullos de la Tierra (Carl Sagan. Traducido por Miguel Muntaner)
Qué decir de este clásico. Es toda una gozada para los sentidos pese al tiempo que lleva circulando en nuestro pequeño punto azul pálido. Ha sido una relectura de lo más emocionante.


Del Big-Bang a la vida y su evolución (Alberto Aguirre de Cárcer)
Este libro, que no es fácil de encontrar, fue toda una agradable sorpresa cuando lo conseguí y leí. Breve, riguroso y muy bien contado. Ideal como introducción a la astrobiología.


Historias de la Física explicadas por la Física (Javier Ablanque)
Amenidad en estado puro. Un excelente recorrido por unas historias exquisitamente escogidas por el autor. 


Son nuestros amos y nosotros sus esclavos (José Ramón Alonso Peña)
Este libro, que fue Premio Europeo de Divulgación Científica, es una deliciosa obra maestra del género.  JR Alonso nos embarca en una aventura con los parásitos como compañeros de viaje, unos seres capaces de modificar el comportamiento de animales y humanos. ¿Somos los dueños de nuestras acciones, pensamientos y destino? Tal vez no. Lo insólito nos aguarda a la vuelta de la esquina y habrá que alimentar la llama de la lámpara de la ciencia para salir de algunas dudas. O para crear otras. Así funciona el conocimiento y el progreso. Imprescindible. 


Viajes interestelares (Pedro León)
Maravilloso. Tuve el honor de leerlo en primicia y reitero lo que escribí y aparece en la contracubierta: "Pedro León recoge el testigo de Carl Sagan y nos invita a un viaje de ingenio y fascinación, con las sondas Voyager como protagonistas. La historia de la exploración espacial tiene un nuevo libro de referencia".


El hombre que confundió a su mujer con un sombrero (Oliver Sack. Traducido por José Manuel Álvarez Flores)
Volví a leer este libro tras la invitación del gran Adrián Sussudio para participar en su canal Charlando con libros, donde hablamos de esta genial obra de Sacks con Ignacio Crespo. Lo podéis ver en este enlace, por si os pica la curiosidad. 


Una serie de eventos afortunados (Sean B. Carroll. Traducido por Francesc Pedrosa Martín)
No confundir a este autor con Sean M. Carroll. Y lo digo porque me pasó a mí. Comencé a leer este libro creyendo que era del Carroll astrofísico y me sentía totalmente desconcertado en cada página (electrónica) que leía, más que nada por la parte más humorística e irónica. El Carroll astrofísico es bastante seriote. Tardé un tiempo en darme cuenta y salir de mi error. El libro está muy bien, es un enfoque muy ingenioso sobre cómo el azar domina nuestra vida cotidiana, pero hay alguna parte algo repetitiva. Merece la pena, en todo caso.


Neuronas para la emoción (Xurxo Mariño)
Nadie como Xurxo para explicar las bases biológicas de las emociones con su estilo tan particular. Riguroso, cercano y repleto de caminos cruzados. Muy recomendable. 


Comemos lo que somos (JM Mulet)
Enciclopédico, riguroso, divertido y de lo mejor del año. La buena gastronomía es una actividad que suele marinar muy bien con la ciencia. Viajando en el tiempo y el espacio con este libro nos pondremos las botas en la sabana paleolítica, beberemos cerveza en Mesopotamia, probaremos el asado egipcio de cocodrilo junto al Nilo, con Jenofonte y Aristófanes disfrutaremos de legumbres y ensaladas maravillosas mientras vemos el atardecer en el puerto de Atenas. El garum romano será nuestra bebida preferida (o más bien no). Degustaremos destilados en posadas medievales, platos imposibles en palacios reales y, como remate, Catalina de Médicis nos prestará su tenedor…Y por fin JM nos dejará claro, con la evidencia científica, que hacer una paella con arroz bomba es de cobardes. Brutal. 


Diccionario del asombro (Antonio Martínez Ron)
Le dediqué una reseña propia en EPAP, porque lo merece. Podéis leerla aquí


A tomate pocho, no le hinques el diente (Mario Sánchez)
Un divertido a la par que riguroso manual de seguridad alimentaria que merece la pena ser leído. El tono cercano de Mario hace que la lectura sea de lo más agradable. Excelente. 


El arte de nombrar la vida (Carlos Lobato)
Titánico, sublime y necesario. Me quedo sin adjetivos para calificar este libro con el que tanto disfruté. Tuve el privilegio de leerlo en exclusiva y mi sincera opinión quedó inmortalizada en la contracubierta de esta manera: "Solo alguien con el superpoder didáctico de Carlos Lobato podría afrontar una aventura como la que tienen en sus manos. El arte de nombrar la vida es un libro de libros, un huracán de profundo conocimiento de la naturaleza mezclado con decenas de referencias de la cultura popular. Original e imprescindible". 

Parásitos (Concha Mesa y José A. Garrido)
Tuvo una reseña propia en EPAP, que podéis ver aquí.


El mar que muere (Pablo Rodríguez Ros)
Valiente, directo y necesario. Si Primavera Silenciosa, de Rachel Carlson, fue todo un puñetazo en la mesa para activar la protección del medio natural, este libro sería su equivalente pero centrado en la destrucción del Mar Menor. 

Como en las mejores aventuras de Gerald Durrell, Pablo Rodríguez nos mezcla sus vivencias como testigo directo del deterioro de la laguna salada y la evocación de tiempos pasados, con un conocimiento científico profundo y riguroso del estado actual. El nivel de análisis es completo, en todo su contexto político, económico y social. Su denuncia convence con datos y con la evidencia. Pablo ejerce la honestidad y el compromiso de forma admirable, sin ambages. Lo hace en su vida personal y lo refleja en este libro, que debería ser una lectura obligatoria en escuelas, facultades de ciencias y en cualquier foro de medio ambiente. 

Terminé este libro con la sensación de que el Mar Menor se mueve entre Escila y Caribdis, pero con la esperanza de que héroes como Pablo y otros muchos que luchan por mejorar este desastre natural puedan pararlo y revertirlo. Puede parecer un deseo pueril, pero ya sabemos eso que dicen de la esperanza...


Reacciones sin fin (Vladimir Sánchez)
Vladimir Sánchez, más conocido en redes sociales como @BreakingVlad, es un jovencísimo doctor en Química que arrasa en medios digitales como Youtube, Tiktok o Instagram, divulgando la química con cercanía, frescura y mucho rigor. Con Reacciones sin fin. No es magia, es química ha dado el salto al mundo editorial y lo hace, en mi opinión, de forma magistral. El amor por la química del autor, que le viene de niño, se destila en cada frase.

Vlad, con su enfoque personal y accesible, logra enseñarnos conceptos químicos que a menudo se consideran complejos, haciéndolos comprensibles y reforzando cada tema con ejemplos cotidianos. Cada página es una experiencia de aprendizaje amena y enriquecedora.

Es un libro que recomiendo a prácticamente cualquier persona, desde adolescentes a profesionales de la química . Solo se necesita algo de interés y, si en ocasiones hay alguna parte más compleja, todo puede resolverse con curiosidad y buenas referencias... En mi caso, como profesional de la química e incluso autor de libros de química, he encontrado momentos tipo 'Eureka' y descubierto cosas que no conocía o no recordaba. Un libro que no es otra cosa que matraces repletos de rigor, pasión, amenidad, cercanía y claridad.


Historia de la mente (Irene Alonso Esquisábel y JR Alonso Peña)
Titánico, colosal, enorme, inmenso, grandioso... La lista de adjetivos para calificar este 'Monumento', con sus casi seiscientas páginas, se queda corta. Un trabajo a cuatro manos de JR Alonso con su hija Irene, de la que se nota el Ex ungue leonis en la parte más psicológica del libro. Puede leerse de la forma tradicional o utilizarse como libro de consulta, ya que ofrece un recorrido histórico desde los inicios de la vida hasta la actualidad con el desarrollo de la IA, recorriendo experimentos, personajes geniales y otros no tanto, un contexto histórico perfectamente entrelazado, éxitos, pero sobre todo fracasos. Y es que la historia del desarrollo de la ciencia de la psicología se ha construido derribando ideas preconcebidas. Se lee como una novela, creedme. Muy recomendable.


El viaje del conocimiento (Javier Panadero)
El bueno de Javier Panadero lo ha vuelto a hacer. Y lo que ha hecho es regalarnos una obra esencial sobre epistemología y pensamiento crítico, así de claro. Y, como suele ser la marca de su casa, lo consigue sin que nos demos cuenta, sin dolor, por decirlo de alguna manera. Para ello, Javi nos sienta en una mesa, nos pone un tapete de tela y se sube las mangas para comenzar su magia de cerca con una IA como ayudante. El resto es un espectáculo, donde muchas ideas preconcebidas y mitos se derrumban como un castillo de naipes, pero no por la vía rápida, que puede ser la de darles simplemente un toque, sino por la vía epistemológica. Y eso es muy difícil de conseguir. Uno de los libros del año, sin duda. Al terminarlo, merece un aplauso.

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Y ahora es el turno de otras lecturas que me han acompañado este año, que os dejo en forma de lista con un minúsculo comentario. Si queréis más detalles, preguntad en los comentarios.




Mientras escribo, de Stephen King. La parte biográfica es acojonante, pero la relativa al proceso de escritura es más rollera.
El mundo de ayer, de Stefan Zweig. Maravilloso.
 Meditaciones, de Marco Aurelio (versión manga). Entretenido.
La mano del muerto Vol. I y II (VV.AA). Muy bueno.
Anoxia, de Miguel Ángel Hernández. Acojonante novelón.
Las vacaciones de un hobbit, de Fernando Frías y José M. Fernández. Un ensayo imprescindible para admiradores y seguidores de la vida y obra de Tolkien.
Un paseo literario por las calles de Murcia, de Paco López Mengual. Fascinante. 
Historias con arte, de Jero Martínez. Interesante.
El arte de vivir, de Lucio Anneo Séneca. Curioso.
Teatro de ceniza, de Manuel Moyano. Brillante.
Noventa libros y un film, de Manuel Moyano. Estimulante.
— Iluminaciones, de Alan Moore. Hachazos a discreción.
 Story of a Dick, de Javier Panadero y Leire García. Filosofía inclasificable en formato cómic.
Relatos divinos, de José María Méndez. Una delicia.
Polvo en los zapatos, de Manuel Moyano. Libro de viajes en toda su amplitud.
El dolcel de la frontera, de Gregorio Sánchez. Novela inmersiva muy buena.
 Los hombres y las moléculas, de Roald Hoffmann. Poesía hecha química, ¿o era al revés?
Trinity, de Jonathan Fetter-Vorm. Decepcionante.
El nombre de la rosa (cómic). Muy chulo.
Las pequeñas muertes de la vida, de Luis Cortés Briñol. Un genial ensayo contra lo inmortal.
Bibliomanía, de Gustave Flaubert. Muy bueno.
Héroes, de Ray Loriga. Me dejó frío.
El gran libro rojo para superar el estrés, de Tomás García Castro
Open: Memorias. Al terminarlo dan ganas de buscar a André Agassi para darle un abrazo.
Impulsa tu marca, de Nacho Tomás. Le hice una reseña en EPAP. 
Daredevil. Marcado por la muerte. Acojonante.
Estela plateada. Parábola. Geniales Lee y Moebius. 
La vieja guardia y las brigadas fantasma, de John Scalzi. Muy entretenido.
De las cosas de hablar y un señor de marrón, de Eva Navarro. Curioso y estimulante.
Homo viator, de Pepe Pérez-Muelas. Le hice una reseña en EPAP. 
 Todo arde y Todo vuelve, de Juan Gómez Jurado. Maestría pura en el arte del thriller
El barco de Teseo, de J.J. Abrams. Diferente, por decir algo. 
 La habitación secreta, de José Antonio Molina. Muy bueno.
Bäsle, mi sangre, mi alma, de Miguel Ángel de Rus. Cautivador.
El cuento perdido, de José María Merino. Buenísimo.
Yo, asesino, de Antonio Altarriba y Keko. Enorme. 
El accidente de caza, de David L. Carlson y Landis Blair. Obra maestra.
The astounding illustrated history of Science Fiction, (VV.AA.). Irregular. 
Sueños de tinta, de Juan Álvarez. Muy bueno.
La nada nadea, de Jesús Zamora Bonilla. Brillante.
 Más allá, de Stephen Walker. La mejor biografía de Yuri Gagarin que he leído. Fabuloso.
Introducción a la filosofía de la ciencia sistemática en psicología, de Óscar Teixidó. Ameno y enriquecedor, que el título no os asuste.
El olor del miedo, de Manuel Ríos San Martín. Apasionante.
El secreto del mago, de Luis Alberto de Cuenca. Lean a este mago de la lírica.
Pequeña historia de la mitología clásica, de Emilio del Río. Magistral.


Si has llegado hasta aquí, enhorabuena. Eso es porque te gusta leer. No cambies. Como siempre digo cada vez que tengo ocasión, leer divulgación (o lo que sea) nos convierte en mejores personas.

¡Feliz 2024!

viernes, 10 de noviembre de 2023

'Parásitos', de Concha Mesa y José Antonio Garrido [Reseña]



Este excelente libro que acaba de publicar la editorial Pinolia arroja luz sobre un tema a menudo pasado por alto, pero muy importante en nuestras vidas: los parásitos. Parásitos. Los actores secundarios en nuestra historia ofrece una perspectiva única y extensa, dentro del género de la divulgación científica, sobre cómo los parásitos han jugado un papel importante en la historia de la humanidad y del mundo natural.

Concha Mesa y José A. Garrido, profesores de la universidad de Almería, nos regalan un análisis científico e histórico riguroso y detallado de la presencia de todo tipo de parásitos en nuestro entorno: suelo, agua, productos de alimentación (carne y pescado), mascotas... Y nos explican de manera brillante, como la mejor de las novelas, cómo estas criaturas microscópicas no solo afectan la salud de las plantas y los animales, sino que también tienen un impacto inesperado en nuestra sociedad,  la agricultura y los ecosistemas terrestres.

El capítulo que más me ha gustado es el que dedican a la malaria. Mesa y Garrido profundizan, con un grado de lirismo inigualable, en el papel de las especies del género Plasmodium y su influencia en la historia de la humanidad. 

Solo pondré una pega: el subtítulo del libro no le hace justicia una vez leído. Estas criaturas tienen un papel protagonista en nuestra historia, para bien o para mal. 

En definitiva, es una lectura de lo más recomendable. No os la perdáis. :-)

martes, 31 de octubre de 2023

Día Nacional de las Bibliotecas en la BRMU [Vídeo]

Las bibliotecas, esas naves espaciales (Asimov dixit) que nos trasladan a otros mundos por el tiempo y el espacio, celebraron  su Día en mi querida BRMU. Y contaron conmigo en el acto institucional oficial que podéis ver a continuación.


Mil gracias.