domingo, 4 de julio de 2010

¿Por qué fracasó el envenenamiento de Rasputín?


El asesinato del enigmático monje y místico ruso Rasputín en diciembre de 1916 tuvo varios complices de la aristocracia rusa, encabezados todos ellos por el príncipe Félix Yusúpov. Pese a la simplicidad de un plan supuestamente infalible para acabar con su vida, la realidad se tornó mucho más complicada de lo inicialmente previsto, y fueron necesarios varios intentos de asesinato en la misma noche.

Los conspiradores, envidiosos de la influencia de Rasputín en la corte del zar Nicolás II , acordaron  matarlo en el palacio del propio Yusúpov,  en San Petersburgo. Poco antes de su asesinato, Rasputín escribió a la zarina diciendo que esperaba una muerte violenta, probablemente por parte de misma nobleza. Y predijo que si él moría, los zares harían lo mismo en menos de dos años. Curiosamente acertó porque el zarismo cayó dos años después con la revolución rusa  de 1917.

La sucesión de los hechos ocurridos la noche del 29 de diciembre de 1916 parece que fue la siguiente, según los historiadores:

El príncipe Yusúpov, casado con la princesa Irina y sobrina del zar, invitó a Rasputín a una fiesta en su palacio para que conociese a su esposa. Este aceptó sin pensarlo y fue al palacio, donde estaba ya preparado el plan para eliminarlo.




Un enorme banquete de pasteles y vino dulce presidía la cena en los sótanos del palacio. Pero todos estos manjares contenían grandes cantidades de cianuro potásico, uno de los peores tóxicos conocidos en la época.

Los pastelitos contenían dosis cuatro veces superiores de lo necesario para matar a una persona. Rasputín no paraba de preguntar por Irina al llegar al lugar del festín, recibiendo por respuesta de parte de Yusúpov que estaba retocándose, para ganar tiempo. El simpático anfitrión ofrecía constantemente copas de vino dulce (sin envenenar) al monje con el fin de enmascarar el mal sabor del cianuro, para posteriormente ir ofreciéndole los pastelitos envenenados. Rasputín experimentó una leve reacción de malestar, pero seguía comiendo tan tranquilamente.

Lo que ignoraba Yusúpov es que le estaba aplicando a su víctima, al mismo tiempo, el veneno y el antídoto.


El cianuro potásico (y también el sódico) son unas sales de color blanco, con  textura similar al azúcar, y que reaccionan con los ácidos (como por ejemplo el ácido clorhídrico presente en los jugos gástricos) desprendiendo ácido cianhídrico. Este último compuesto es el responsable de  impedir que el oxígeno transportado por los glóbulos rojos llegue a las todas las células del organismo, impidiendo así el proceso de la respiración celular, causando la muerte por anoxia quimica.

Pero Yusúpov no contaba con que el vino dulce que ofrecía a Rasputín y que éste lo bebía como si fuera agua, contenía una gran cantidad de glucosa, inhibidor demostrado de los efectos tóxicos producidos por el cianuro. 

La glucosa  reacciona con el cianuro en medio ácido, dando lugar a una heptosa, con desaparición de la molécula ciánica en la reacción implicada. Mitiga por tanto los efectos tóxicos del mismo.

Asombrados debieron quedar el príncipe Yusúnov y sus acólitos cuando veían como se comía los pasteles Rasputín y mostraba solamente un pequeño ardor de estómago. Según algunos autores incluso cogió una guitarra y se puso a cantar canciones populares. Menudo cuadro.


La historia termina como ya todos conocemos. El cabreado Yusúpov bajó al sótano con su revólver y disparó varias veces a Rasputín
El "monje terminator" cayó en teoría muerto. Yusúpov, que anteriormente se había ido del sótano, vuelve allí y examina el "cadáver". En ese momento, Rasputín le agarra muy fuerte del hombro y maldice a Yusúpov, que llama gritando a su cómplice un tal Purishkevich. Este espera, con el arma cargada, a que Rasputín salga corriendo por la puerta del sótano para acribillarle a balazos

Pero el místico se escapa por otra puerta que da al patio y corre para salvar su vida por la nieve. Purishkevich se da cuenta y le dispara tres veces. Dos de ellos fallan, pero un tercer disparo le da en el hombro, haciendo que se gire y, finalmente, caiga. Purishkevich le remata con un tiro de gracia en la cabeza. Tras velar el supuesto cadáver hasta las cinco de la mañana y convencidos de que ha muerto, deciden tirarle a un agujero del helado río Neva, situado junto al palacio. Causa de la muerte según la autopsia: ahogamiento.


Resumen: si algún enemigo te invita a merendar y notas un saborcillo como a almendras amargas, bebe vino dulce o come cualquier cosa que contenga glucosa.Y corre.

Más información:


Artículo: Valoración de la glucosa como antídoto en la intoxicación por cianuro

16 comentarios:

  1. Genial, me ha encantado este artículo sobre el cianuro y su antídoto; el vino dulce. Y como no, el místico Rasputín, no sabías los detalles de su muerte, increíble. De veras, me ha encantado, sobretodo me ha hecho mucha gracia esa fotografía de Termintor saliendo del fuego, describe muy bien la fuerza de la voluntad del celebre personaje!

    ResponderEliminar
  2. Me toca ponerme un poco verde: ¿y cuándo le cortaron "el asunto"? Por que me suena que en Rusia lo tienen expuesto en formol, por lo grande que era.

    ResponderEliminar
  3. @Alejandro: gracias, me alegro que te haya gustado, ya sabes, el sentido del humor ;-)

    @fisilosofo: primero, bienvenido; es un placer. Te respondo: le cortaron "el asunto", dicen que de 40cm tras sacar el cadaver del río y después múltiples peripecias, es cierto, se puede ver en el Museo Erótico de San Petesburgo, pero no sé si en formol o se ha plastinado.

    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Dani, me ha encantado el artículo, sencillamente genial. Lo leí esta tarde, pero he esperado a tener un rato libre para comentarte. Tienes unas ideas magníficas, esta vez has mezclado historia con la explicación científica de una forma magistral. Me está encantado esta serie de los tóxicos.

    Muy curioso el efecto del disimulado antídoto, para que luego pregunten para qué sirve la ciencia :D

    Los asesinos debían de estar pensando que era una especie de máquina, seguía tan tranquilo después de meterse una dosis mortal del peor veneno. Eso sí, o Rasputín ya estaba un poco borracho o no tenía sentido del gusto, porque para no distinguir una dosis tan grande de veneno... por mucho vino que le dieran luego...

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias, Cendrero. Volveré otro día sobre este tema con los Borgia, que tambiér eran aficionados a invitar a "tomar café" a algunos ene-amigos. :-)

    ResponderEliminar
  6. Con ver las manos del susodicho, era fácil pensar que calzaba una buen revólver.¿Algo de gigantismo?, Me ha recordado un poco a Dueñas, el del barsa.

    Gran relato, me ha encantado!!

    ResponderEliminar
  7. Lamento que mi primer comentario en este blog haya de ser crítico.

    La expresión “inhibidor demostrado de los efectos tóxicos producidos por el cianuro” es falsa.

    El artículo dado como referencia sólo indica que, en ratones, a los que se les ha inyectado parenteralmente KCN tras haberlo incubado previamente con una disolución de glucosa al ¡40%! durante 10 minutos, no se aprecian los efectos tóxicos hasta más tarde. Para que los efectos tóxicos no sean apreciables la incubación ha de ser de 60 minutos.


    Deducir de aquí que:

    1) un humano
    2) por ingerir vino dulce (con contenido en glucosa de menos del 5%)
    3) vio neutralizados completa e inmediatamente los efectos tóxicos del KCN

    es un poco demasiado.

    Por lo demás, más allá de esta anécdota, no he podido encontrar en la literatura el efecto antitóxico de la glucosa.


    Con los datos disponibles se me ocurren explicaciones más fáciles de lo ocurrido: el que le suministró el “cianuro” a Yusúpov o le engañó o no sabía qué le daba, y le proporcionó un polvo blanco que no era cianuro. Por otra parte, la pistola podría ser de pequeño calibre y hasta para dar un tiro de gracia hay que saber.

    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
  8. César, bienvenido, y si es con críticas constructivas, doblemente bienvenido.

    Puede que el artículo que menciono no sea el más apropiado, pero la bibliografía toxícológica sí recoge la acción de la glucosa como neutralizador del cianuro.

    Concretamente en el libro "Gisbert Calabuig. Medicina legal y toxicología". Editorial Masson. En la edición 2004 que es la que yo tengo, en la página 733.

    De hecho la administración de glucosa (como suero glucosado hipertónico al 30%, 100-300 ml vía intravenosa) es el primer tratamiento antidótico que se propone ya que como dije en el post la glucosa reacciona con los cianuros en medio ácido, dando una heptosa, con desaparición de la molécula ciánica en la reacción.

    Lo que realmente pasó con Rasputín nunca lo sabremos, si fue lo que dices o fue el vino dulce o el azúcar de los pastelitos.Lo que he pretendido es presentar una anécdota histórica con un hecho toxicológico estudiado.

    De todas formas, reviso el artículo que anexaba, y que veo has leído (qué nivel de lectores tengo :-D) y si lo veo dudoso, lo quito.

    Muchísimas gracias por tu observación. Si tienes otros datos que refuten lo anterior, te ruego los aportes y los discutimos.

    Un cordial saludo. Y bienvenido a éste mi humilde blog

    ResponderEliminar
  9. Pero aquí hay una contradicción. La glucosa debe actuar en el estómago para tener un pH ácido y se administra como suero, por lo tanto a la sangre, que es ligeramente básica. Tiene sentido en el caso de administración en paralelo de la sal dicobáltica del EDTA, porque aminora la propia toxicidad de ésta. Otros tratamientos son la vitamina B12 y, sobre todo, la hidroxicobalamina.

    A este respecto:

    Dart, Richard C., "Hydroxocobalamin for Acute Cyanide Poisoning", Clinical Toxicology, 2006, Vol. 44, No. s1, Pages 1-3,

    Hall AH, Dart R, Bogdan G (June 2007). "Sodium thiosulfate or hydroxocobalamin for the empiric treatment of cyanide poisoning?". Ann Emerg Med 49 (6): 806–13. doi:10.1016/j.annemergmed.2006.09.021. PMID 17098327.

    Shepherd G, Velez LI (May 2008). "Role of hydroxocobalamin in acute cyanide poisoning". Ann Pharmacother 42 (5): 661–9. doi:10.1345/aph.1K559. PMID 18397973.

    Borron SW, Baud FJ, Mégarbane B, Bismuth C (June 2007). "Hydroxocobalamin for severe acute cyanide poisoning by ingestion or inhalation". Am J Emerg Med 25 (5): 551–8. doi:10.1016/j.ajem.2006.10.010. PMID 17543660.

    Un muy cordial saludo.

    ResponderEliminar
  10. César, nadie discute a la hidroxicobalamina como antídoto.

    Me sigo remitiendo a lo que afirmó J.A. Gisbert Calabuich en su manual y me ha servido de inspiración para el artículo: la glucosa del vino dulce como posible inhibidora del cianuro que le suministraron a Rasputín. O la teórica posibilidad, ya que mucho vino debió de beber, pero este personaje no achantaba con nada.

    Para salir de dudas, te propongo lo siguiente: como tengo hilo directo con uno de los autores que han revisado el libro de Gisbert Calabuich, y su autoridad como catedrático de Medicina Legal y Toxicología le avala, le voy a trasladar tus dudas. Se admiten preguntas adicionales.

    Muchas gracias por darle vidilla al blog, máxime teniendo en cuenta que las entradas más visitadas son las del video de Faemino y Cansado y el de los Monthy Pyton, y las del diccionario del diablo, claro.

    Saludos muy cordiales.

    PD.- Plantéame tus preguntas que le paso la pelota al catedrático, que seguro que nos aportará la solución.

    ResponderEliminar
  11. Espero que no le moleste. Básicamente serían dos (la segunda múltiple):

    - ¿Está indicado el suero glucosado como primera intervención única (sin suministar Co2-EDTA) del envenenamiento por cianuro por ingestión?

    - Si es así, ¿cuál es el mecanismo de acción?, ¿cuál es la concentración que debería tener dicho suero? ¿qué efectividad tiene?

    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Cesar, tengo la respuesta a tu duda (y a los demás que lo lean por que de esto tiene casi 4 años), no leí todos los comentarios, no sé si ya llegaron a una conclusión. En fin.

      Primero, el cianuro reacciona con el azúcar produciendo otra sustancia que si no mal recuerdo es cianhidrina, con lo cual se inactiva el cianuro, esto es, los pastelillos fueron endulzados con azúcar, al verter el cianuro reaccionaron formando la cianhidrina, con lo cual los pastelillos ya no eran venenosos, y agregando el vino dulce pues lo poco de cianuro activo fue inhibido.

      Segundo, en sangre y medicamente el tratamiento para la intoxicación por cianuro es con hidroxicobalamina para formar cianocobalamina (vitamina B12).... pero es diferente el tratamiento de cuando el cianuro ya llegó a la sangre a el inhibirlo fuera del organismo, a un paciente que está intoxicado por cianuro no le daremos azúcar, al menos no es el tratamiento de elección.

      Te lo comento por que soy médico y ese es el tratamiento.

      Eliminar
  12. Interesantes preguntas, César. Saldremos de dudas. Te mantengo informado.

    Saludos y gracias.

    ResponderEliminar
  13. Tenemos la respuesta a las razonables dudas de Cesar, proporcionadas por Aurelio Luna (Catedrático de Toxicología y Medicina Legal de la UM):

    " La glucosa forma un compuesto de 7 atomos de carbono que no es toxico, este es el mecanismo por el que la glucosa puede actuar inactivando el CNH, sin embargo en una intoxicación por CNH, si hay EDTA-Cobalto (Kelocyanor) es el tratamiento de elección, el suero glucosado tiene mucha menor eficacia. En el caso de que no hubiera EDTA-Cobalto, se puede administrar o Vitamina B12 (se forma un compuesto atoxico, Cianocobalamina o hiposulfito que es mucho mas eficaz ya que forma Tiocianatos que no son tóxicos.
    Pero debe quedar claro que el tratamiento de elección es el EDTA Cobalto. "

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La glucosa es un compuesto de 6 átomos. Segundo, no administramos vitamina B12, administramos hidroxicobalamina la cual al reaccionar con el cianuro produce cianocobalamina (vitamina B12) :D

      Eliminar
  14. (Cont.)

    En fin, que pudo ser la glucosa del vino y los pastelitos..., o tal vez no.

    ResponderEliminar