jueves, 8 de marzo de 2018

La Academia que rechazó a Marie Curie [Una breve historia de machismo en el #DíaInternacionaldelaMujer]

Aprovechando que es el Día Internacional de la Mujer, nuestra protagonista hoy no puede ser otra que una de las figuras más importantes de la ciencia, la única persona que ha ganado un premio Nobel de Física y otro de Química, la descubridora del polonio y el radio, la inigualable Marie Curie



Mujeres en la ciencia hay muchísimas, cada una de ellas, por desgracia, con más dificultades que ayudas en sus carreras científicas, pero Maria Salomea Sklodowska-Curie (1867-1934) es sin duda la más conocida de todas, y de ahí mi elección. Y además, por si fuera poco, pasó por Murcia, como conté hace años en este mismo blog. [Modo Autobombo murciano=ON] ;)


Pues bien, a principios de 1911 la prestigiosa Academia de Ciencias de Francia, una de las instituciones más emblemáticas en su época, contaba con 68 miembros y la inesperada muerte del químico Désiré Gernez abrió la puerta a una vacante. En aquel año, Marie Curie ya llevaba en su mochila el Premio Nobel de Física, que le fue otorgado junto a su esposo Pierre Curie y a Henri Becquerel en 1903, por sus investigaciones del recién descubierto fenómeno de la radiación.


Curie y Poincaré en el Congreso Solvay de 1911 (noviembre)

El físico y matemático Henri Poincaré, buen amigo de Marie, encabezó junto a otros grandes académicos la candidatura de Curie para ocupar la plaza vacante. Pero había un problema. La 
Académie des sciences no admitía mujeres. A esto hay que añadir que Marie Curie, que había enviudado trágicamente en 1906, estaba siendo maltratada por la prensa debido a su relación con el físico Paul Langevin. Todo un «escándalo» porque Langevin era un hombre casado y encima más joven que su amante. El acoso fue tal, que incluso tuvo que aguantar escraches y amenazas, propiciados por un sector puritano de la sociedad francesa encabezado por la mujer de Langevin.

La Academia de Ciencias de Francia (creada en 1666 por Jean-Baptiste Colbert) pertenecía a las cinco academias que constituían el Instituto de Francia, una institución creada con la Constitución republicana de 1795. Para la elección de un nuevo miembro, el debate exigía la participación mediante votación de los académicos de las cinco academias constituyentes. 


Marie Curie en la Academia de Medicina en 1922

El revuelo fue tal que a la reunión donde se propuso la candidatura de Marie Curie acudieron alrededor de doscientos miembros, cuando lo normal es que no fueran ni la mitad. El debate fue bastante tenso entre los defensores de los méritos de Curie y los detractores. El presidente de la Academia de Ciencias Morales y Políticas apeló a no quebrar la unidad de las academias con la inclusión de una mujer, mientras que Poincaré se esforzó en el debate sobre la autonomía de cada academia a sabiendas de que si lograba desvincularse contaba con el apoyo de los miembros de la suya, la de Ciencias. Pero legalmente, la decisión debería tomarse de forma conjunta entre todos los miembros del Instituto de Francia.

Hubo votación pública y Marie Curie perdió por unos pocos votos. Pero no acababa ahí el proceso. Ya a puerta cerrada, los miembros del comité valoraron los méritos científicos de la candidata y, en esta ocasión, el debate se derivó hacia si ella se había aprovechado del trabajo de su marido. Y por si fuera poco, se puso en marcha un movimiento, con la prensa de por medio, para que se eligiera al ingeniero e inventor Édouard Branly, ferviente católico y francés de pura cepa. Curie volvió a perder por un par de votos y nunca volvió a intentar el ingreso en la academia.

A finales de ese mismo año, Maria Sklodowska Curie recibió en solitario el Premio Nobel de Química por el descubrimiento del polonio y el radio. Y en 1962, Marguerite Perey, alumna de Curie y descubridora del francio, se convirtió en la primera mujer en acceder a la Academia de Ciencias. Más de cincuenta años después...




#DíaInternacionaldelaMujer #InternationalWomensDay


Más info:
Eurekas y euforias, de Walter Gratzer.
La venganza de Marie Curie
Marguerite Perey, la otra hija de Marie Curie

4 comentarios:

  1. Muy bueno, Dani, comparto

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  2. Gracias, Dani, ¿se espera alguna mujer en el ciclo "Cienza"?
    Susana G.

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    Respuestas
    1. Sí, más de una, pero en unos pocos meses. No han estado antes por temas logísticos y de agenda.

      Muchas gracias por pasar ;)

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