jueves, 16 de marzo de 2017

Isaac Asimov y Carl Sagan [Anécdotas (1ª Parte)]




Esta fotografía, con la que abro post y nueva serie sobre anécdotas poco conocidas de la historia de la ciencia y la divulgación científica, nos muestra a unos sonrientes Isaac Asimov y Carl Sagan el 14 de diciembre de 1982, cuando ambos coincidieron en una fiesta donde se celebraba el veinte aniversario de la llegada a Venus de la sonda Mariner 2.

La imagen habla por sí misma. Asimov y Sagan eran grandes amigos. Y su buena relación durante tantos años de amistad y confidencias nos deja alguna que otra anécdota poco conocida.

Como por ejemplo el 6 de abril de 1968, día de la boda de Sagan con su segunda esposa, la artista y escritora Linda SalzmanAsimov era uno de los invitados al enlace al que acudió acompañado de su primera esposa, Gertrude Blugerman. La boda de Sagan y Linda fue una tradicional boda judía a la que Carl accedió más por tradición que por convicción. De hecho, parece ser que le insistió al rabino para que hablara del Big Bang en un pasaje del Génesis que le había propuesto previamente. 

Durante el banquete, o más bien en la hora de las copas, Rachel, la madre de Sagan, recibió efusivamente al gran Asimov de esta manera:
- «¿Y cómo están sus nietos, doctor Asimov?».
- «Yo no soy abuelo», contestó Isaac.
-  «No hay nada malo en ser abuelo», dijo Rachel Sagan.
-  «Sin duda. Solo que yo no lo soy».
- «Mi marido y yo no hemos sido nunca tan felices como desde que tenemos nietos», insistió la madre de Carl.
- «¡Mire!», le contestó Asimov seguramente con alguna cerveza de más, «¡por mí puede ser usted tan feliz como quiera, pero yo no soy abuelo!». 
Gertrude tuvo que arrastrar a su ofendido esposo a rastras fuera del radio de acción de la empeñada abuelita. En aquel momento Asimov tenía 48 años, exactamente los mismos que cumpliré yo este verano, así que lo comprendo perfectamente.

Tampoco Asimov pasó desapercibido en el tercer matrimonio de Sagan, cuando se casó con Ann Druyan en junio 1981. En esta ocasión el genio de las blancas patillas largas escribió estas «cósmicas» palabras para celebrar la boda de sus amigos:

«Tres hurras para Carl Sagan y Ann. Que hoy se han convertido en mujer y hombre. Sea vuestra vida brillante como el día. Como la ancha Vía Láctea. Como el Big Bang con el que todos comenzaron»

Y sobre la inteligencia del creador de Cosmos, en varias ocasiones Asimov dijo que Carl Sagan era una de las dos personas que había conocido que eran más inteligentes que él. La otra era Marvin Minsky, uno de los padres de la ciencia de la computación. Poco después de publicarse La conexión cósmica, para mí uno de los mejores libros de Sagan, Asimov le escribió lo siguiente a Carl:
«Acabo de terminar La conexión cósmica y me encantó cada palabra de ese libro. Eres mi idea de un buen escritor, porque tienes un estilo inconfundible y cuando leo lo que escribes te oigo hablar en mi cabeza.
Hay una cosa en el libro que me pone nervioso. Y es que es demasiado obvio que eres más inteligente que yo. Odio eso». 


Más información: Con motivo del vigésimo aniversario de la muerte de Carl Sagan recopilé en un solo post los 33 artículos que he escrito sobre su vida y obra desde que nació el blog. Y además en este enlace puedes escuchar mi intervención de hace unas semanas a nivel nacional en Radio 3 hablando de Sagan, tras la reciente reedición de su obra maestra El mundo y sus demonios.
Y sobre Isaac Asimov también hay mucho material para recordar: De químico a químico, La carta de Asimov, la química en la ciencia ficción de Asimov, una entrevista a Asimov en 1982, etc.

Fuentes: 

(1) Carl Sagan. Una vida en el Cosmos, William Poundstone (1999)

(2) https://www.brainpickings.org/2013/07/22/isaac-asimov-carl-sagan-letters/

(3) Asimov, Isaac (1981) [Originally published 1980; Garden City, NY: Doubleday]. In Joy Still Felt: The Autobiography of Isaac Asimov, 1954–1978. New York: Avon. pp. 217, 302. 

Las traducciones de las citas literales son mías, salvo las que cuenta Poundstone en su biografía de Sagan (1999)

14 comentarios:

  1. Me encanta esta idea de publicar anécdotas, la vida de estos personajes es apasionada, diversa, inesperada y genial!

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  2. Sin afán de una vil parodia, yo también espero que este asunto sea tan ancho como La Vía Láctea porque promete mucho.

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    1. Gracias, David. A ver cómo va saliendo.

      Un saludo

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Sagan y Asimov, Asimov y Sagan,,,,,creo que es imposible que se vuelvan a juntar dos personas como esas en el mismo espacio-tiempo. Muchos nos hicimos científicos por la influencia de estas dos personas, pero años después, nada de lo que escribieron ha perdido su brillantez.
    Así que hablamos de dos mitos, dos estrellas que siguen alumbrando, y que gracias a posts como este le hacen recordar a más de uno.
    No ha habido ni creo que habrá nunca dos personas que les igualen.
    Y ya que el post va de anécdotas contaré una:
    letendo de crio un libro de Asimov me surgió una duda, así que busqué por todas partes como contactar con él y le mandé una carta. Tiempo después recibi la respuesta escrita por él mismo en su eterna máquina de escribir y firmada a mano. Tenia tiempo para responder a una pregunta científica hecha por un niño a miles de kilómetros. ¿Quién haría ahora algo así?

    @Pedrociencia

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    1. Hola Pedro. Bueno, qué pedazo de historia. Esa carta me la tienes que enseñar y si quieres te cedo espacio en este blog para publicarla.

      Ya hablaremos. ;-)

      Un abrazo

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  5. Es más correcto "vigésimo aniversario" que "veinte aniversario"

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    1. Y más elegante. Por lo demás, bonito post.

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  6. "le contestó Asimov seguramente con alguna cerveza de más"

    Asimov fue abstemio durante toda su vida. Puede leerse en cualquiera de sus 3 autobiografías.

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    1. Toda la razón, Anónimo. No sé en qué estaría pensando al irme por ese lado, la verdad. Muchas gracias por el apunte, que tacho del post.

      Salud

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  7. En su autobiografía, "Yo, Asimov" de 1994, Isaac cuenta que todos los libros que escribió los escribió sobrio. No bebía ni se drogaba para escribir o salir del bloqueo creativo. ¿Bebía cuando iba de boda como en la boda de Sagan o probó el alcohol alguna? Ni idea, no es probable pero tampoco descartable.

    Matizado lo anterior, que es irrelevante en el conjunto, felicidades por el artículo porque es cuando menos original y nos cuenta algo distinto.

    Saludos cordiales

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