miércoles, 13 de enero de 2016

Moselio [Propuesta de nombre para un nuevo elemento químico]

La noticia del reciente descubrimiento de cuatro nuevos elementos químicos superpesados que vienen a completar el séptimo periodo de la tabla periódica fue comentada de forma magistral por mi gran y admirado amigo Bernardo Herradón en el último programa (11/01/2016) del siempre recomendable A hombros de gigantes. Lo podéis escuchar a continuación. 



Pues bien, un poco antes del minuto nueve Bernardo rompe una lanza por que un elemento químico debería llamarse moselio, en honor a Henry Moseley. En cuanto lo he escuchado me he quedado frío como el hielo pensando en lo desconocido que sigue siendo un personaje tan importante como Moseley y la justicia que se le haría con el bautizo que propone Bernardo. Incluso me he emocionado. Me parecería un nombre infinitamente más adecuado y serio que esas propuestas que hemos leído por internet y que buscan homenajear a personajes como Terry Prattchet o Lemmy, líder del grupo Motörhead. Sí, parece coña pero no lo es, y si no os lo creéis abrid los enlaces anteriores. Pero Moseley fue mucho Moseley, con todos mis respetos para Mundodisco o Ace of Spades.



Moseley en su laboratorio

Henry Gwyn-Jeffreys Mosley (1887-1915) era hijo del famoso naturalista y amigo de Charles Darwin, Henry Nottidge Moseley, fundador de una importante escuela de zoología en Oxford y miembro de la expedición científica Challenger. Pero al final, y pese a que le apasionaba la botánica y la zoología, fue seducido por el mundo de la física. A Moseley, también alumno de Ernest Rutherford (1871-1937) en Manchester, le debemos la confirmación de la hipótesis de Van den Broek cuando descubrió el número atómico de los elementos químicos.

Con la ayuda de su amigo Charles Galton Darwin (1887-1962), nieto de Charles Darwin, y mediante el estudio de espectros de rayos X, Moseley descubrió en 1913 que había una correlación entre el número de orden de cada elemento en la tabla periódica y la frecuencia de la radiación emitida.


Primero seleccionó catorce elementos, entre el titanio y el cinc, que se encontraban en forma de secuencia continua en la tabla. Al trazar la gráfica de la frecuencia de los rayos X emitidos en función del cuadrado de un número entero, que representaba la posición de cada elemento en la tabla periódica, Moseley obtuvo una línea recta. 

Todo encajaba y ese número de orden en la tabla era una propiedad inherente de los núcleos atómicos, y por tanto, lo que distinguía a un elemento de otro no era precisamente su peso atómico sino un número entero, el número atómico. Y la tabla periódica se volvió a ordenar.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Moseley se alisto como voluntario en el cuerpo de ingenieros del Ejército británico como oficial técnico de comunicaciones. El 10 de agosto de 1915 un francotirador acabó con su vida en la península turca de Galípoli mientras telegrafiaba una orden al mando británico. Sus últimas cartas describían de forma entusiasta la flora de la península de Galípoli. Tenía veintisiete años.

Si algún lector tiene algún primo en la IUPAC que le recuerde la figura del gran Henry Moseley. ;-)

NOTA: esta entrada participa en la LIV edición del Carnaval de Química, Edición Xenón, alojada en el recomendable blog SiempreConCiencia de @MartaI_Soria

2 comentarios:

  1. No me puedo creer que sea verdad que se estén planteando denominar de esa manera a alguno de los nuevos elementos químicos. ¿Moseley? Hay tanto sin reconocer, y una verdadera pena que no recuerde ninguno que sea español. Así nos va. Gracias

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    1. Pues sí, hay una locura desatada. Hoy leía esto en The NY Times

      http://www.nytimes.com/2016/01/14/science/periodic-table-of-elements-new-names-113.html?action=click&contentCollection=science&region=rank&module=package&version=highlights&contentPlacement=2&pgtype=sectionfront&_r=0

      Lo dicho. Una locura.

      Gracias por pasar :))

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