Aunque tenga abandonados en el blog los artículos sobre cosmonáutica y exploración espacial con los que tanto disfruté en su momento, lo cierto es que sigo todavía afectado por ese mal que algunos llamaron espaciotrastorno y otros yuritrastorno.
En aquellos años febriles descubrí una fantástica miniserie titulada Space Race. Un docudrama de la BBC -¡cómo no!- que narraba en cuatro episodios de una hora la apasionante historia de la carrera espacial, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la llegada del hombre a la Luna en 1969. Apasionante, rigurosa (salvo algunas excepciones sin apenas relevancia que podéis consultar aquí) y muy entretenida. Absolutamente recomendable para todos los públicos.
Pues bien, la suerte y la casualidad, es que la he encontrado en Youtube, doblada y con una buena calidad de vídeo. No me cabe otra opción que compartirla para calmar mi emoción cuando he visto que estaba accesible.
Que la disfrutéis ;-)
1. ESPIONAJE 1945-1946.
2. LA ESTRATOSFERA 1946-1957
3. LAS ESTRELLAS 1957-1961
4. LA LUNA 1961-1969
domingo, 21 de febrero de 2016
sábado, 13 de febrero de 2016
La influencia de la mitología en la ciencia (24ª Parte): Sedna
[Nota inicial: Se puede consultar el resto de entregas de la serie sobre la influencia de la mitología en la ciencia desde este enlace]
En la mitología inuit o esquimal, Sedna era una diosa que gobernaba el mar y a los animales marinos. Existen varias versiones sobre el mito de Sedna y en todas ellas se muestra vengativa y hostil hacia los humanos, que constantemente deben aplacar su ira con rezos y ofrendas para que no encierre a las presas de la caza y la pesca y provoque grandes hambrunas en el pueblo esquimal.
Una de las muchas leyendas sobre Sedna, casi tantas como tribus inuit existen, cuenta que era una bella muchacha que tras rechazar a todos los pretendientes humanos que la cortejaron por insistencia de su padre se casó finalmente con un perro y fruto de esa unión dio a luz a unos monstruosos cachorros mitad perro mitad humanos. Enfurecido y cegado por la ira, su padre la tiró al mar y cuando trataba de subir a la embarcación desde donde fue arrojada le cortó los dedos con un hacha. De sus dedos cortados nacieron las primeras focas y otros animales marinos y la desdichada Sedna se hundió en el abismo marino donde se convirtió para su eterna desgracia en una poderosa deidad espiritual de aspecto gigantesco e imponente.
Para el pueblo inuit los pecados y las ofensas de los hombres caen en las profundidades marinas y se acumulan en los cabellos de Sedna, que se vuelven grasientos y sucios. Cuando el chaman inuit invoca a Sedna y entra en trance, en realidad viaja con su espíritu hacia las profundidades del océano para limpiar y peinar su cabello, algo que ella no puede hacer por sí misma al carecer de dedos. En agradecimiento por esta laboriosa tarea la diosa Sedna concede una tregua, liberando a los animales marinos para que la humanidad pueda volver a cazar y pescar.
Doriprismatica sedna es una de las nueve especies de los moluscos Doriprismatica, un género de moluscos nudibranquios de la familia Chromodorididae. Tiene una longitud máxima de unos siete centímetros y se puede encontar en aguas tropicales a poca profundidad.
En la mitología inuit o esquimal, Sedna era una diosa que gobernaba el mar y a los animales marinos. Existen varias versiones sobre el mito de Sedna y en todas ellas se muestra vengativa y hostil hacia los humanos, que constantemente deben aplacar su ira con rezos y ofrendas para que no encierre a las presas de la caza y la pesca y provoque grandes hambrunas en el pueblo esquimal.
Una de las muchas leyendas sobre Sedna, casi tantas como tribus inuit existen, cuenta que era una bella muchacha que tras rechazar a todos los pretendientes humanos que la cortejaron por insistencia de su padre se casó finalmente con un perro y fruto de esa unión dio a luz a unos monstruosos cachorros mitad perro mitad humanos. Enfurecido y cegado por la ira, su padre la tiró al mar y cuando trataba de subir a la embarcación desde donde fue arrojada le cortó los dedos con un hacha. De sus dedos cortados nacieron las primeras focas y otros animales marinos y la desdichada Sedna se hundió en el abismo marino donde se convirtió para su eterna desgracia en una poderosa deidad espiritual de aspecto gigantesco e imponente.
Para el pueblo inuit los pecados y las ofensas de los hombres caen en las profundidades marinas y se acumulan en los cabellos de Sedna, que se vuelven grasientos y sucios. Cuando el chaman inuit invoca a Sedna y entra en trance, en realidad viaja con su espíritu hacia las profundidades del océano para limpiar y peinar su cabello, algo que ella no puede hacer por sí misma al carecer de dedos. En agradecimiento por esta laboriosa tarea la diosa Sedna concede una tregua, liberando a los animales marinos para que la humanidad pueda volver a cazar y pescar.
Un objeto muy excéntrico más allá de Neptuno, una especie de moluscos y una llanura venusina
Sedna es un planeta enano de color rojo oscuro de aproximadamente unos 1.000-1.500 kilómetros de diámetro y que tiene el mayor período orbital conocido en nuestro Sistema Solar, 11.400 años según los últimos cálculos. Una pasada. En la siguiente animación nos podemos hacer una vertiginosa idea.
Fue descubierto hace relativamente poco, en noviembre de 2003, desde el observatorio de Monte Palomar por los equipos de los astrónomos Mike Brown del Caltech, Chad Trujillo del Observatorio Gemini y David Rabinowitz de la Universidad de Yale. Hasta ese momento, Sedna era el objeto transneptuniano conocido más alejado del Sol, sin perjuicio del noveno planeta, aún por confirmar, del que tanto se ha hablado estos últimos meses. Y ese hecho, distancia y frío (alrededor de -270 ºC), motivó en su día la elección del nombre de Sedna, como homenaje a su condena eterna en el gélido abismo oceánico.
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| Órbita de Sedna (en rojo) comparada con el Sistema Solar |
Fue descubierto hace relativamente poco, en noviembre de 2003, desde el observatorio de Monte Palomar por los equipos de los astrónomos Mike Brown del Caltech, Chad Trujillo del Observatorio Gemini y David Rabinowitz de la Universidad de Yale. Hasta ese momento, Sedna era el objeto transneptuniano conocido más alejado del Sol, sin perjuicio del noveno planeta, aún por confirmar, del que tanto se ha hablado estos últimos meses. Y ese hecho, distancia y frío (alrededor de -270 ºC), motivó en su día la elección del nombre de Sedna, como homenaje a su condena eterna en el gélido abismo oceánico.
Doriprismatica sedna es una de las nueve especies de los moluscos Doriprismatica, un género de moluscos nudibranquios de la familia Chromodorididae. Tiene una longitud máxima de unos siete centímetros y se puede encontar en aguas tropicales a poca profundidad. ![]() |
| Canal de lava (Sedna Planitia) |
La Sedna Planitia es una vasta llanura de más de 3.000 kilómetros de diámetro cubierta de lava y parecida a un mar lunar, que se encuentra en el planeta Venus, en concreto al sur de Ishtar Terra, una de las dos principales altiplanicies de Venus.
jueves, 4 de febrero de 2016
Una tabla periódica muy chula. [Sí, otra más]
El químico y físico británico Charles Percy Snow, conocido por su conferencia Las dos culturas, que no paramos de citar los aficionados a la divulgación, dijo una vez sobre la tabla periódica de los elementos químicos lo siguiente:
Llevo años disfrutando cual jardín holandés con tablas periódicas de todo tipo, colores, estructura e incluso con las más frikis (véase esta entrada de @deibitbanon).
Esta tarde, a través de un tuit del gran Clifford Pickover (@pickover) he descubierto esta chulada que quiero compartir con vosotros. ¿Y qué es lo que me ha llamado la atención de ella? Pues la sencillez y la idea de asociar a cada elemento químico una aplicación reconocible de la vida cotidiana. Que la disfrutéis :-)
Lectura recomendada: ¡Ya estamos todos! ¿O no? de @gomobel para @Principia_io
NOTA: esta entrada participa en la LIV edición del Carnaval de Química, Edición Xenón, alojada en el recomendable blog SiempreConCiencia de @MartaI_Soria
«Por primera vez vi ponerse un popurrí de hechos hasta entonces caóticos. Ante mis ojos iban encajando en ese esquema todos los embrollos, recetas y galimatías de la química inorgánica de mi infancia, como si, estando al borde de una selva, esta se transformara de pronto en un jardín holandés»
Llevo años disfrutando cual jardín holandés con tablas periódicas de todo tipo, colores, estructura e incluso con las más frikis (véase esta entrada de @deibitbanon).
Esta tarde, a través de un tuit del gran Clifford Pickover (@pickover) he descubierto esta chulada que quiero compartir con vosotros. ¿Y qué es lo que me ha llamado la atención de ella? Pues la sencillez y la idea de asociar a cada elemento químico una aplicación reconocible de la vida cotidiana. Que la disfrutéis :-)
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| Clic para ampliar |
Lectura recomendada: ¡Ya estamos todos! ¿O no? de @gomobel para @Principia_io
NOTA: esta entrada participa en la LIV edición del Carnaval de Química, Edición Xenón, alojada en el recomendable blog SiempreConCiencia de @MartaI_Soria
sábado, 16 de enero de 2016
La influencia de la mitología en la ciencia (23ª Parte): Eris
[Nota inicial: Se puede consultar el resto de entregas de la serie sobre la influencia de la mitología en la ciencia desde este enlace]
Eris o Éride era la hermosa diosa de la discordia en la mitología griega. En la mitología romana su equivalencia era la diosa Discordia. Y sus opuestas eran Harmonía o Concordia, según estuviéramos en Grecia o Roma.
La historia de Eris está asociada a la guerra de Troya puesto que fue la responsable de los acontecimientos que llevaron al rapto de Helena por Paris. Años atrás, Eris asistió a la boda de Peleo y la nereida Tetis, los padres de Aquiles, que se celebró en la cueva de Quirón, en el monte Pelión. Fue una boda maravillosa y por todo lo alto a la que estaban invitados casi todos los dioses del Olimpo, al menos los más glamourosos. Todos menos Eris, que ante el agravio, se presentó sin estar invitada con el fin de liarla parda.
En pleno banquete de boda, y al igual que se hace en la actualidad con el ramo de flores, Eris lanzó a las invitadas una manzana de oro con la inscripción «Para la más bella». La pelea quedó entre las diosas Hera, Atenea y Afrodita. Todas querían ser las más guapas y se creían merecedoras de poseer la manzana de Eris, la manzana de la discordia.
Se crearon tres bandos que discutieron acaloradamente sobre la belleza de una u otra, hasta que un hastiado Zeus pensó en llamar a alguien imparcial, por ejemplo un mortal, para que pusiera orden y actuara como juez. El elegido fue el príncipe Paris, hijo de Príamo y Hécuba, los reyes de Troya. Y el encargado de darle la buena nueva al cándido Paris fue Hermes (Mercurio), el mensajero de los dioses, que en esta ocasión fue acompañado de las tres bellas diosas en disputa.
Paris vio venir la catástrofe, ya que eligiera a quien eligiera y dentro de la dificultad de la belleza de las tres, se buscaría problemas con los fans de las perdedoras. Unos fans que incluían dioses y demonios del inframundo. Era una decisión muy difícil y se dispuso a escuchar propuestas o promesas no muy legales, por decirlo de alguna forma. Las tres diosas en su desesperación sedujeron a Paris con darle algo a cambio de ser elegidas. Hera le prometió riqueza y poder, Atenea el don de la sabiduría y la prudencia, y Afrodita le ofreció el poder para seducir a Helena de Esparta, la que estaba considerada como mujer más bella y hermosa de la Tierra.
La elección fue rápida y clara para Paris -recordad que era un mortal y los mortales somos así- y dictaminó que la manzana de oro de Eris la merecía Afrodita. Las despreciadas diosas Hera y Atenea prometieron venganza y destrucción. Después vino lo que ya conocemos aunque sea por el cine, el rapto de Helena y la guerra de Troya.
El mayor de los enanos, arañas y una simulación galáctica
En 2005 los astrónomos Michael Brown, Chad Trujillo, David L. Rabinowitz y su equipo, anunciaron el descubrimiento de un nuevo planeta, más grande incluso que Plutón -o eso se creía-, a partir de unas imágenes tomadas un par de años antes en el Observatorio del Monte Palomar con el telescopio Samuel Oschin.
La historia de Eris, al que se le nombró en un principio y de forma provisional como 2003 UB2013, es de lo más curiosa. El anuncio de su descubrimiento acaparó portadas de prensa e incluso se habló de considerarlo como el décimo planeta del Sistema Solar. Sí, el décimo, porque en aquel momento nuestro siempre querido Plutón, y más aún después de las fotos de este verano, era el noveno planeta. La comparación, por no decir competición entre 2003 UB2013 (Eris) y Plutón acabó en un from lost to the river en donde ambos objetos acabaron fuera del Olimpo de los planetas y terminaron con el calificativo de «enanos». Con una polémica en el mundo de la astronomía, que todavía continúa, finalmente la IAU estableció en 2006 la definición oficial de planeta bajo estas tres condiciones que deben cumplirse en su totalidad:
Las carcajadas de Eris, la diosa de la discordia, se escucharon más allá del cinturón de Kuiper... O eso dicen.
Actualmente podemos asegurar que Eris es el más masivo de los planetas enanos conocidos, su superficie es muy brillante y blanca, puede que no tenga atmósfera y no se descarta que haya agua en su interior. Tiene un pequeño satélite que se llama Disnomia, demonio del desorden cívil y la legalidad e hija de Eris.
En zoología se conoce como Eris a un género de arañas saltarinas del tipo araneomorfas, que son aquellas que tienen sus quelíceros en diagonal, al contrario que las migalomorfas donde los quelíceros no se cruzan. Otra discordia, por lo que parece, aunque no he encontrado la referencia que confirme que se eligió el nombre por este motivo.
Y por último Eris es el nombre de una simulación por ordenador sobre la formación de la Vía Láctea, nuestra galaxia, realizada por astrofísicos del Instituto de Física Teórica de la universidad de Zúrich. Podemos ver el resultado en este vídeo:
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| Eris (pintura ateniense, c. 575-525 a. C.) | Wikipedia |
Eris o Éride era la hermosa diosa de la discordia en la mitología griega. En la mitología romana su equivalencia era la diosa Discordia. Y sus opuestas eran Harmonía o Concordia, según estuviéramos en Grecia o Roma.
La historia de Eris está asociada a la guerra de Troya puesto que fue la responsable de los acontecimientos que llevaron al rapto de Helena por Paris. Años atrás, Eris asistió a la boda de Peleo y la nereida Tetis, los padres de Aquiles, que se celebró en la cueva de Quirón, en el monte Pelión. Fue una boda maravillosa y por todo lo alto a la que estaban invitados casi todos los dioses del Olimpo, al menos los más glamourosos. Todos menos Eris, que ante el agravio, se presentó sin estar invitada con el fin de liarla parda.
En pleno banquete de boda, y al igual que se hace en la actualidad con el ramo de flores, Eris lanzó a las invitadas una manzana de oro con la inscripción «Para la más bella». La pelea quedó entre las diosas Hera, Atenea y Afrodita. Todas querían ser las más guapas y se creían merecedoras de poseer la manzana de Eris, la manzana de la discordia.
Se crearon tres bandos que discutieron acaloradamente sobre la belleza de una u otra, hasta que un hastiado Zeus pensó en llamar a alguien imparcial, por ejemplo un mortal, para que pusiera orden y actuara como juez. El elegido fue el príncipe Paris, hijo de Príamo y Hécuba, los reyes de Troya. Y el encargado de darle la buena nueva al cándido Paris fue Hermes (Mercurio), el mensajero de los dioses, que en esta ocasión fue acompañado de las tres bellas diosas en disputa.
Paris vio venir la catástrofe, ya que eligiera a quien eligiera y dentro de la dificultad de la belleza de las tres, se buscaría problemas con los fans de las perdedoras. Unos fans que incluían dioses y demonios del inframundo. Era una decisión muy difícil y se dispuso a escuchar propuestas o promesas no muy legales, por decirlo de alguna forma. Las tres diosas en su desesperación sedujeron a Paris con darle algo a cambio de ser elegidas. Hera le prometió riqueza y poder, Atenea el don de la sabiduría y la prudencia, y Afrodita le ofreció el poder para seducir a Helena de Esparta, la que estaba considerada como mujer más bella y hermosa de la Tierra.
La elección fue rápida y clara para Paris -recordad que era un mortal y los mortales somos así- y dictaminó que la manzana de oro de Eris la merecía Afrodita. Las despreciadas diosas Hera y Atenea prometieron venganza y destrucción. Después vino lo que ya conocemos aunque sea por el cine, el rapto de Helena y la guerra de Troya.
El mayor de los enanos, arañas y una simulación galáctica
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| Fijaos bien en la punta de la flecha. Muestra el movimiento de Eris en las imágenes de su descubrimiento durante un periodo de 3 horas |
En 2005 los astrónomos Michael Brown, Chad Trujillo, David L. Rabinowitz y su equipo, anunciaron el descubrimiento de un nuevo planeta, más grande incluso que Plutón -o eso se creía-, a partir de unas imágenes tomadas un par de años antes en el Observatorio del Monte Palomar con el telescopio Samuel Oschin.
La historia de Eris, al que se le nombró en un principio y de forma provisional como 2003 UB2013, es de lo más curiosa. El anuncio de su descubrimiento acaparó portadas de prensa e incluso se habló de considerarlo como el décimo planeta del Sistema Solar. Sí, el décimo, porque en aquel momento nuestro siempre querido Plutón, y más aún después de las fotos de este verano, era el noveno planeta. La comparación, por no decir competición entre 2003 UB2013 (Eris) y Plutón acabó en un from lost to the river en donde ambos objetos acabaron fuera del Olimpo de los planetas y terminaron con el calificativo de «enanos». Con una polémica en el mundo de la astronomía, que todavía continúa, finalmente la IAU estableció en 2006 la definición oficial de planeta bajo estas tres condiciones que deben cumplirse en su totalidad:
1. El objeto debe estar en órbita alrededor del Sol.
2. El objeto debe ser lo bastante masivo como para que su gravedad lo haya redondeado.
3. El objeto debe haber limpiado la vecindad de su órbita.Ni Plutón ni el nuevo planeta cumplían el tercer requisito. El nuevo planeta estuvo a punto de llamarse Xena, como la serie de tv, pero al final se impuso el de nuestra protagonista de hoy. Algo que tiene hasta cierta lógica tras el culebrón, que todavía colea, sobre la clasificación de los planetas.
Las carcajadas de Eris, la diosa de la discordia, se escucharon más allá del cinturón de Kuiper... O eso dicen.
Actualmente podemos asegurar que Eris es el más masivo de los planetas enanos conocidos, su superficie es muy brillante y blanca, puede que no tenga atmósfera y no se descarta que haya agua en su interior. Tiene un pequeño satélite que se llama Disnomia, demonio del desorden cívil y la legalidad e hija de Eris.
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| «Salticidae Eris sp» de Bruce Marlin |
Y por último Eris es el nombre de una simulación por ordenador sobre la formación de la Vía Láctea, nuestra galaxia, realizada por astrofísicos del Instituto de Física Teórica de la universidad de Zúrich. Podemos ver el resultado en este vídeo:
miércoles, 13 de enero de 2016
Moselio [Propuesta de nombre para un nuevo elemento químico]
La noticia del reciente descubrimiento de cuatro nuevos elementos químicos superpesados que vienen a completar el séptimo periodo de la tabla periódica fue comentada de forma magistral por mi gran y admirado amigo Bernardo Herradón en el último programa (11/01/2016) del siempre recomendable A hombros de gigantes. Lo podéis escuchar a continuación.
Pues bien, un poco antes del minuto nueve Bernardo rompe una lanza por que un elemento químico debería llamarse moselio, en honor a Henry Moseley. En cuanto lo he escuchado me he quedado frío como el hielo pensando en lo desconocido que sigue siendo un personaje tan importante como Moseley y la justicia que se le haría con el bautizo que propone Bernardo. Incluso me he emocionado. Me parecería un nombre infinitamente más adecuado y serio que esas propuestas que hemos leído por internet y que buscan homenajear a personajes como Terry Prattchet o Lemmy, líder del grupo Motörhead. Sí, parece coña pero no lo es, y si no os lo creéis abrid los enlaces anteriores. Pero Moseley fue mucho Moseley, con todos mis respetos para Mundodisco o Ace of Spades.
Henry Gwyn-Jeffreys Moseley (1887-1915) era hijo del famoso naturalista y amigo de Charles Darwin, Henry Nottidge Moseley, fundador de una importante escuela de zoología en Oxford y miembro de la expedición científica Challenger. Pero al final, y pese a que le apasionaba la botánica y la zoología, fue seducido por el mundo de la física. A Moseley, también alumno de Ernest Rutherford (1871-1937) en Manchester, le debemos la confirmación de la hipótesis de Van den Broek cuando descubrió el número atómico de los elementos químicos.
Con la ayuda de su amigo Charles Galton Darwin (1887-1962), nieto de Charles Darwin, y mediante el estudio de espectros de rayos X, Moseley descubrió en 1913 que había una correlación entre el número de orden de cada elemento en la tabla periódica y la frecuencia de la radiación emitida.
Pues bien, un poco antes del minuto nueve Bernardo rompe una lanza por que un elemento químico debería llamarse moselio, en honor a Henry Moseley. En cuanto lo he escuchado me he quedado frío como el hielo pensando en lo desconocido que sigue siendo un personaje tan importante como Moseley y la justicia que se le haría con el bautizo que propone Bernardo. Incluso me he emocionado. Me parecería un nombre infinitamente más adecuado y serio que esas propuestas que hemos leído por internet y que buscan homenajear a personajes como Terry Prattchet o Lemmy, líder del grupo Motörhead. Sí, parece coña pero no lo es, y si no os lo creéis abrid los enlaces anteriores. Pero Moseley fue mucho Moseley, con todos mis respetos para Mundodisco o Ace of Spades.
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| Moseley en su laboratorio |
Con la ayuda de su amigo Charles Galton Darwin (1887-1962), nieto de Charles Darwin, y mediante el estudio de espectros de rayos X, Moseley descubrió en 1913 que había una correlación entre el número de orden de cada elemento en la tabla periódica y la frecuencia de la radiación emitida.
Primero seleccionó catorce elementos, entre el titanio y el cinc, que se encontraban en forma de secuencia continua en la tabla. Al trazar la gráfica de la frecuencia de los rayos X emitidos en función del cuadrado de un número entero, que representaba la posición de cada elemento en la tabla periódica, Moseley obtuvo una línea recta.
Todo encajaba y ese número de orden en la tabla era una propiedad inherente de los núcleos atómicos, y por tanto, lo que distinguía a un elemento de otro no era precisamente su peso atómico sino un número entero, el número atómico. Y la tabla periódica se volvió a ordenar.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Moseley se alisto como voluntario en el cuerpo de ingenieros del Ejército británico como oficial técnico de comunicaciones. El 10 de agosto de 1915 un francotirador acabó con su vida en la península turca de Galípoli mientras telegrafiaba una orden al mando británico. Sus últimas cartas describían de forma entusiasta la flora de la península de Galípoli. Tenía veintisiete años.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Moseley se alisto como voluntario en el cuerpo de ingenieros del Ejército británico como oficial técnico de comunicaciones. El 10 de agosto de 1915 un francotirador acabó con su vida en la península turca de Galípoli mientras telegrafiaba una orden al mando británico. Sus últimas cartas describían de forma entusiasta la flora de la península de Galípoli. Tenía veintisiete años.
Si algún lector tiene algún primo en la IUPAC que le recuerde la figura del gran Henry Moseley. ;-)
NOTA: esta entrada participa en la LIV edición del Carnaval de Química, Edición Xenón, alojada en el recomendable blog SiempreConCiencia de @MartaI_Soria
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