miércoles, 1 de febrero de 2012

La ciencia: sorpresa y delicia [Extracto del libro 'El mundo y sus demonios' de Carl Sagan]

Newton | William Blake (Fuente)
 "El místico William Blake miró fijamente al sol y vio ángeles, mientras otros, más mundanos, «sólo percibían un objeto de las medidas y el color de una guinea dorada». ¿Vio Blake realmente ángeles en el sol, o era un error perceptual o cognitivo? No conozco ninguna fotografía del Sol que muestre nada de este tipo. ¿Vio Blake lo que la cámara y el telescopio no pueden ver? ¿O la explicación se encuentra dentro de la cabeza de Blake mucho más que fuera? ¿Y no es la verdadera naturaleza del Sol, tal como la revela la ciencia moderna, mucho más maravillosa: no meros ángeles o monedas de oro, sino una enorme esfera en la que pueden caber un millón de Tierras, en el centro de la cual se fusionan núcleos de átomos, el hidrógeno transformado en helio, la energía latente en el hidrógeno durante miles de millones de años liberada, la Tierra y otros planetas calentados e iluminados, y el mismo proceso repetido cuatrocientos mil millones de veces en alguna otra parte de la galaxia de la Vía Láctea? Los proyectos, instrucciones detalladas y órdenes de trabajo para construir una persona desde la nada ocuparían unos mil volúmenes de enciclopedia si se escribieran en inglés. Sin embargo, cada célula de nuestro cuerpo contiene una serie de esas enciclopedias. Un quasar está tan lejos que la luz que vemos empezó su viaje intergaláctico antes de que se formara la Tierra. Toda persona de la Tierra desciende de los mismos antepasados no del todo humanos del este de África hace algunos millones de años, lo que nos hace a todos primos.
 
Siempre que pienso en alguno de estos descubrimientos siento un escalofrío de entusiasmo. Se me acelera el corazón. No puedo evitarlo. La ciencia es una sorpresa y una delicia. Reconozco mi sorpresa cada vez que una nave espacial sobrevuela un nuevo mundo. Los científicos planetarios se preguntan a sí mismos: «Oh, ¿es así? ¿Cómo no se nos ocurrió?» Pero la naturaleza siempre es más sutil, más compleja, más elegante de lo que somos capaces de imaginar. Lo que es sorprendente, dadas nuestras limitaciones manifiestas, es que hayamos sido capaces de penetrar tanto en los secretos de la naturaleza.
 

Casi todos los científicos, en un momento de descubrimiento o comprensión súbita, han experimentado un asombro reverencial. La ciencia —la ciencia pura, no con alguna aplicación práctica sino por ella misma— es un asunto profundamente emocional para los que la practican, como lo es también para los no científicos que de vez en cuando se zambullen en ella con el fin de saber qué se ha descubierto recientemente."
                            -El mundo y sus demonios, Carl Sagan (1997)-

4 comentarios:

  1. Este sí que debería ser libro de lectura en las escuelas, no como otros que "adoctrinan", y no me refiero a los de EpC precisamente... (que tampoco son ninguna maravilla)

    Por cierto, ¡Feliz Día de la Marmota!

    Saludos.

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  2. www.juantorrescamarero.blogspot.com

    insisto en que leas mi blog y des una opinion

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  3. Este extracto que compartes es una joya. Sus últimas líneas están cargadas de un entusiasmo fácil de contagiar, cosa que se agradece. La ciencia nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, nos aporta luz entre la oscuridad (como bien muestra su espectacular portada, con esa cerilla encendida en mitad de la nada) y nos abre una puerta hacia el futuro con cada descubrimiento. Carl Sagan es genial. ¡Saludos!

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