miércoles, 19 de noviembre de 2014

Reto EPAP #34

No es una pista, es el castillo de Cuenca

Tras la resaca divulgadora del #SciFestCuenca y la presentación de www.principia.io, lanzo un nuevo Reto EPAP dedicado a todos los implicados en tan maravillosa aventura. Ahí van las cinco pistas que nos llevarán a un personaje de la historia de la ciencia.
1) Nació en un pueblo y heredó el castillo de su pueblo.
2) Es conocido por sus estudios de las células mayoritarias en nuestro encéfalo.
3) Fue co-fundador de la Asociación de Amigos de la Unión Sovietica.
4) Recibió varias propuestas para el Premio Nobel.
5) Murió en Argentina.

Animaos, que es un personaje muy interesante. Mantendré la moderación de comentarios un par de días. Se aceptan contrarretos ;-)

Salud 

jueves, 13 de noviembre de 2014

Gastronomía en el límite (V): Coprinus atramentarius [Bonus: La muerte de Keith Moon]

Todas las setas son comestibles. Todas...

... lo que ocurre es que algunas solo se pueden comer la primera vez. :-P



Vale. No huyáis todavía. Chascarrillos aparte hoy hablaremos de un hongo que puede comerse las veces que te dé la gana sin que produzca ningún efecto tóxico adverso. 
Bueno, eso no es del todo cierto porque si bebes alcohol después de consumirlo, aunque sea en poca cantidad, te puedes poner muy malito.


Nunca lo mezcles con alcohol | Fuente

El Coprinus atramentarius o Coprinopsis atramentaria (también conocido como Ink Cap) es un hongo totalmente comestible y de cierto valor gastronómico. El problema viene cuando se mezcla con alcohol. Y no me refiero aquí a esa otra situación que algunos hemos vivido donde tras tomarte catorce copazos te pides al final de la noche una cerveza y le echas la culpa de la resaca a la mezcla del final.

No. No se trata de eso. Si consumimos un suculento plato de Coprinus atramentarius e ingerimos alcohol durante la comida, o hasta varias horas después y que pueden llegar a un par de días, podemos padecer una sintomatología que incluye náuseas, vómitos, cefaleas, hormigueo, taquicardia y otros síntomas muy parecidos a la clásica intoxicación con setas. 

Pero se trata de una intoxicación con setas producida por la acción de un tóxico. Es otra cosa y necesitaremos la ayuda de un poco de bioquímica para explicarlo.

Cuando ingerimos una bebida alcohólica, y tras su absorción en estómago e intestino, el etanol que contiene pasa a la sangre y llega a nuestro hígado para su metabolismo. Allí el etanol se convierte en acetaldehído mediante el concurso de una enzima (¿prodigiosa? ¡y tanto!) llamada alcohol deshidrogenasa (ADH) y ese acetaldehido se convierte en ácido acético ayudado por otra enzima llamada aldehído deshidrogenasa (ALDH). 










La Coprinopsis atramentaria contiene coprina, una sustancia química que cuando se hidroliza libera 1-aminociclopropanol, y es este último compuesto el que bloquea el mecanismo oxidativo del etanol, inhibiendo la acción de la aldehído deshidrogenasa (ALDH) con la consiguiente acumulación de acetaldehído.




Y es esta acumulación de acetaldehído, en su acción como tóxico, la que produce los efectos tan desagradables que hemos descrito antes.

Curioso, ¿verdad? ¿Se os ocurre alguna utilidad? Pues sí, cuando se descubrió el efecto de este hongo se llegó a pensar en utilizarlo como principio activo para un fármaco que ayudara a los enfermos de alcoholismo pero al final prevalecieron otros que ofrecían más persistencia y menor toxicidad como el disulfiram

Bonus musical:

Keith Moon, el gran Keith Moon, fue el batería de The Who desde 1964 hasta su muerte el 6 de septiembre 1978. Esa noche, tras cenar con Paul y Linda McCartney, regresó a su casa y se tomó 32 pastillas de Clometiazol, un fármaco que se prescribe para mitigar el síndrome de abstinencia alcohólica. Fue una sobredosis en toda regla pero, al igual que la coprina o el disulfiram, este tipo de sustancias nunca deben mezclarse con alcohol. No se sabe con certeza si había bebido en exceso esa noche pero el día antes de morir aparece algo trastornado en esta entrevista. Una pena.



Moon fue incinerado días después de morir y en el lugar donde se esparcieron sus cenizas existe una placa conmemorativa con la frase «There is no substitute» (empleando substitute como homenaje a un tema del grupo). Nos dejó su talento como podéis comprobar con este temazo.


¡Viva el rock! 



Más información:

http://es.wikipedia.org/wiki/Disulfiram

http://es.wikipedia.org/wiki/Resaca

https://blogdeunbioquimico.wordpress.com/2013/08/18/que-ocurre-cuando-se-ingiere-alcohol/

http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/bi00570a006

http://es.wikipedia.org/wiki/Keith_Moon


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NOTA: Esta entrada participa en el XLI Carnaval de Química alojado durante el mes de noviembre en el blog cienciaonline.com

martes, 11 de noviembre de 2014

'Ese punto azul pálido' ha quedado cuarto en los X Premios Bitácoras

Al menos él tiene una estatuilla :-(

No ha podido ser. Después de luchar durante varias semanas y estar en tercera posición a pocas horas del final de las votaciones, EPAP ha quedado definitivamente apartado de la final de los X Premios Bitácoras. :-(

Lo siento. Lo siento mucho por todos los que me habéis animado, apoyado y votado. Nunca hubiera llegado tan lejos (si lo miramos con perspectiva es un buen resultado) sin vuestra incondicional ayuda. De todo corazón: ¡Gracias! 

Y enhorabuena a los tres insignes finalistas: Deborah, Enrique y Miguel Ángel. Mucha suerte, amigos. Ojalá hubiera tres premios porque lo merecéis, como personas y como divulgadores de la ciencia de primera. Mi mayor admiración y sana envidia.

Pese a la mini-decepción final, he de reconocer que ha sido muy estimulante y divertido participar en estos premios. A algunos les parecerán una chorrada pero no estoy de acuerdo. Recordad que la mayoría de nosotros dedicamos nuestro tiempo, que no nos sobra, y mucho esfuerzo, solo por desarrollar la pasión que tenemos por la ciencia y su divulgación. Sin más. Aquí no hay dinero ni publicidad ni nada de nada. Solo dedicación y generosidad. Y estos premios son un pequeño regalo en los que se reconoce algo, aunque sea un poquito, de ese esfuerzo. 

En fin. Otra vez será... O tal vez no, pero no pienso cambiar. Aunque he estado a punto.

Estos últimos meses, y condicionado por otros temas personales muy tristes que no vienen al caso, he estado barajando la idea de abandonar el blog y dedicarme a leer tranquilamente mis libros que se acumulan o a otros hobbys más bucólicos. Pero han ocurrido dos cosas que han hecho que descarte esa idea definitivamente. Os cuento...

La primera ocurrió a mediados de septiembre donde se lo conté de forma íntima frente a una copa de vino a dos grandes amigos, Jose e Iñako, durante una comida que compartimos con ocasión de esta actividad organizada por ADCMurcia y la Fundación Cajamurcia

Iñako me miró a la cara y fue tajante: «Nunca dejes de escribir, Dani» y me dio una argumentación magistral muy objetiva, que no iba dirigida a mí personalmente, sino al mero hecho de la escritura, y que guardo en mi memoria para enmarcarla como oro en paño. Jose me amenazó con encapsularme y mandarme a sus orcos y esas cosas si lo dejaba... :-P

El otro hecho me ocurrió el pasado viernes por la tarde en la Semana de la Ciencia y la Tecnología de Murcia. Cuando me dirigía hacia el stand de ADCMurcia un grupo de jóvenes me asaltó, literalmente, y tras presentarse me presentaron a un lector admirador de mi blog que me impresionó y emocionó especialmente. Me ahorro los detalles, pero David, si lees esto, tío, que sepas que va por ti, crack. Un abrazo :-)

No puedo terminar este rollo sin agradecer especialmente a dos personas su apoyo, y no solo en la lucha hacia la malograda final de los Bitácoras, sino algo más importante, que han estado siempre ahí, donde ellos saben. Y nunca fallan.

Me refiero a Jose, el Sauron murciano, el puto amo, con el que cada día aprendo más y que es para mí todo un referente y modelo a imitar, en lo personal y profesional, al que admiro de forma incondicional. 

Y por supuesto, a Yolanda, mi sufridora compañera y esposa, que aguanta estoicamente todas las escapaditas virtuales con mis amiguitos de interné. Sin ella nada sería posible. Ella es la mujer de mi vida y me ha dado aquello que da sentido a todo. Lo más importante...


Diana y Dani dentro de una Soyuz

Gracias a todos. Y ahora... ¡Poyejali

Gastronomía en el límite (IV): Comida basura

[Esta entrada participa en la I edición del Carnaval de Neurociencias]

Cuando me refiero a «basura» lo hago con toda la cautela del mundo porque el término «comida basura» no me gusta especialmente, exige matices y es demasiado amplio y confuso. Pero para que nos entendamos, la comida basura es aquella que aporta cantidades desmesuradas de azúcares, grasas y sal.

Comenzamos como venimos haciendo con esta serie. De forma audiovisual. En esta ocasión con un mini-reportaje de ABC News sobre un insólito restaurante que se encuentra en la capital del juego, en Las Vegas. Os advierto de que es un poco más largo de lo habitual (8:23) pero muy jugoso, por decir algo... Ah, y el parecido del dueño del restaurante con el físico y divulgador Jim Al-Khalili es de lo más inquietante que visto en mucho tiempo. Dentro vídeo:



Increíble. No tiene desperdicio, valga la rebundancia. Y mejor que no lo tenga porque como acabáis de ver la enfermera te azota si te dejas la hamburguesa. Algunos lo harán a propósito, que hay gente para todo. En fin, marketing y freak show aparte, vamos con la ciencia.

¿Por qué es tan adictiva este tipo de comida? 

La hipótesis de partida es que este tipo de comida basura produce una adicción similar a la que se produce por efecto de otras drogas de abuso como la cocaína o las anfetaminas. Es un poco fuerte, la verdad, pero bastante cierto.

Existen bastantes estudios que parecen confirmarlo. El mecanismo que se pone en marcha cuando abusamos de la comida basura está directamente relacionado con los circuitos de recompensa de nuestro encéfalo y sobre cómo obtenemos el placer. Y por la  acción de una molécula muy feliz: la dopamina.



Las drogas de abuso, especialmente cuando se consumen de forma continuada, provocan un aumento de la liberación de dopamina, principalmente en una pequeña región del encéfalo llamada núcleo accumbens.


La región sombreada en rojo es el núcleo accumbens

La dopamina es un neurotransmisor (aunque también es neurohormona) implicada, entre otros, en los procesos de procesamiento de la información relacionada con la recompensa. En concreto, la dopamina ejerce dos funciones diferenciadas: facilita el aprendizaje relacionado con la recompensa por un lado, y posibilita ese recuerdo del estímulo asociado a la recompensa.

Liberamos dopamina cuando buscamos la forma de obtener una recompensa de tipo primario, como la comida o el sexo, y dejamos de segregarla cuando hemos aprendido la manera directa de obtenerla. ¿Os habéis planteado el porqué de que los retos o situaciones nuevas en nuestra vida nos agraden al principio y luego se conviertan en vivencias aburridas cuando pasan a ser cotidianas? Es resultado de esta función de la dopamina.

La otra función  de la dopamina guarda relación con la recompensa que se produce en una fase posterior al aprendizaje. Nuestra molécula de la felicidad interviene en la inducción del recuerdo del estímulo asociado a la recompensa y de la información necesaria para ejecutar la respuesta necesaria para la consecución del premio.

¿Significa esto que la dopamina presente en nuestro encéfalo puede compararse con la acción otras drogas?

Bueno, más o menos sí, pero hay una diferencia vital. La repetición de los estímulos cuando son naturales disminuye, hasta llegar a extinguirse, la liberación endógena de dopamina. Por el contrario, cada vez que se consume una droga de abuso se libera irremediablemente dopamina, y en cantidades muchísimo mayores. Más de diez veces superiores en algunos casos, y eso para nuestro encéfalo es mucho.

La comida basura actúa de forma muy parecida, salvando las distancias, ya que la liberación de dopamina es menor que la que se libera con otras drogas y no hay otro tipo de efectos colaterales implicados. Pero el mecanismo parece ser similar.

La adicción, en su inicio está motivada y dirigida hacia un
objetivo concreto como es la obtención de placer y bienestar. Con el tiempo, el consumo de este tipo de comida se puede convertir en un hábito. Y puede originar problemas como la obesidad o el tan ansiado ataque cardíaco que promete nuestro inquietante doble de Jim Al-Khalili en su restaurante (este es Jim).

Os ha gustado el vídeo, ¿verdad? ¿Notáis la dopamina? :-P Pues os dejo con un poco más de pecado ;-)



Sed buenos y comed lo que os apetezca sin abusar, con criterio y con cabeza. Sobre todo esto último, si sois de los que tomáis todo en forma literal. ;-P

Seguiremos con la serie...
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NOTA: El tema de la acción de la dopamina y las adicciones o la relación con la 'comida basura' es mucho más complejo (por ejemplo, no he entrado en los receptores D2 y esas cosas). He intentado dar un pequeño esbozo de carácter meramente divulgativo e introductorio con mi acostumbrado estilo gamberril. Aquí os dejo más información seria:

http://www.eurekalert.org/pub_releases/2013-05/cafn-atu051613.php

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2947358/

http://www.sebbm.com/dossier172_intro.htm

http://www.nature.com/neuro/journal/v13/n5/full/nn.2519.html

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3124340/

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/03/26/neurociencia/1269629360.html

http://www.experientiadocet.com/2010/09/camino-al-exito.html