jueves, 4 de agosto de 2016

La influencia de la mitología en la ciencia (36ª Parte): Cloto

[Nota inicial: Se puede consultar el resto de entregas de la serie sobre la influencia de la mitología en la ciencia desde este enlace]


Estatua de Cloto hilando | Fuente

En la mitología griega, Cloto era la hermana menor de las Moiras, las tres diosas hijas de Zeus y Temis que asignaban el destino individual de cada mortal cuando nacía, tejiendo en ese momento «el hilo de vida» desde el nacimiento hasta la muerte y el más allá. En la mitología romana se las conocía como Parcas y eran las Nornas de la mitología nórdica.

Las hermanas de Cloto eran Laquésis (la Repartidora) que medía con una vara la longitud del hilo de la vida y Átropos (la Inflexible) quién cortaba el hilo de la vida con sus tijeras cuando llegaba la hora. Cloto (la Tejedora) era la encargada de hilar la hebra de la vida con una rueca y un huso. Dioses y hombres estaban sometidos a ellas, con la excepción parcial de su padre Zeus, que podía retrasar su designio pero no impedirlo.


La curva de las carreteras, una membrana biológica y un asteroide

La clotoide, también conocida como radioide de arcos o espiral de Euler, es una curva tangente al eje de las abscisas en el origen y cuyo radio de curvatura disminuye de manera inversamente proporcional a la distancia recorrida sobre ella.
También se la conoce como espiral de Cornu, en honor del f ísico del siglo XIX Marie Alfred Cornu que la utilizó en el diseño de un aparato para medir la intensidad de la luz.

En los inicios de la construcción de carreteras y ferrocarriles uno de los quebraderos de cabeza de los ingenieros y arquitectos era sobre el trazado de las curvas. Un problema que se iba agravando conforme las velocidades iban creciendo. La solución vino de las matemáticas. La clotoide
La clotoide (en rojo) es la curva que 
une la recta y la circunferencia
presenta la propiedad de que su curvatura en cualquier punto es proporcional a la distancia a lo largo de la curva medida desde el origen. De esta manera se suele aplicar, cuando las cosas se quieren hacer bien, para el trazado de curvas de transición. En las atracciones como las montañas rusas podemos encontrar clotoides en su trazado.



Fuente


Con el nombre de Cloto, e inspirada en la pequeña Moira, tenemos una proteína transmembranal descubierta en 1997 implicada en el envejecimiento y también al asteroide número 97. 


Modelo tridimensional de (97)-Cloto basado en su curva de luz

(97) Cloto fue descubierto por el astrónomo alemán Wilhelm Tempel en 1868 desde el observatorio de Marsella. Fue el quinto y último asteroide descubierto por Tempel. Su diámetro es de unos cien kilómetros, un tamaño considerable que lo sitúa entre los relativamente grandes del cinturón principal de asteroides. 
Las hermanas de Cloto, también tienen asteroides con su nombre: (273) Átropos y (120) Laquésis.

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